El youtuber Alexander Otaola causó gran revuelo, luego de que pidiera a la administración de Donald Trump en Estados Unidos reforzar las sanciones contra Cuba, solicitando específicamente el cierre total de las relaciones con la Isla.
A través de su cuenta de Facebook, el presentador de El Mañanero solicitó que ya no exista ningún tipo de facilidad para que gente en EEUU viaje o realice envíos de dinero o cosas a Cuba.
“Trump, ciérralo todo ya para Cuba. Cerrado es cerrado y al que no le guste que se mude de regreso a la isla cárcel. ¡Buenos días!”, escribió.
Esta declaración se suma a múltiples intervenciones anteriores en las que Otaola ha abogado por limitar al máximo los vínculos económicos y de movilidad entre EEUU y Cuba.
Durante años, ha promovido la suspensión de viajes y remesas hacia la Isla, una postura compartida por figuras como el congresista cubanoamericano Carlos A. Giménez.
Este legislador ha solicitado que se suspendan los viajes hacia y desde Cuba, así como el envío de remesas, salvo en casos humanitarios aprobados previamente por el Departamento de Estado.
Giménez justifica esta postura alegando que el gobierno estadounidense considera a Cuba un Estado patrocinador del terrorismo.
En enero, Otaola también instó a Trump a sancionar a las agencias de viajes que operan vuelos hacia la Isla, argumentando que ello contribuiría a “acabar con las mulas”, en referencia a quienes transportan dinero y productos entre EEUU y Cuba.
Este llamado ocurre en un contexto de tensiones crecientes y posibles restricciones adicionales, como la temida inclusión de Cuba en una nueva prohibición de viajes hacia EEUU.
Esta posibilidad surge a raíz de una orden ejecutiva firmada por Trump el 20 de enero, bajo el título “Proteger a EEUU de terroristas extranjeros y otros”, que busca prevenir posibles amenazas a la seguridad nacional.
En febrero, la situación se complicó aún más con la decisión de Western Union de suspender indefinidamente las remesas hacia Cuba, una medida que afectó a miles de familias cubanas.
Esta suspensión fue consecuencia de las sanciones impuestas por la administración Trump a Orbit SA, la empresa cubana que gestionaba estas transacciones y que fue incluida en la Lista Restringida de Cuba (CRL).