Justo Betancourt, un migrante de origen cubano de 63 aƱos de edad, fue detenido el pasado miĆ©rcoles por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglĆ©s) en lo que parecĆa ser un control migratorio rutinario.
Betancourt, quien ha residido en los Estados Unidos durante 36 años, fue trasladado al Centro de Detención Alligator Alcatraz, donde permanece detenido.
De acuerdo con su familia, Betancourt acudió a una cita anual en el juzgado y nunca regresó a casa. Horas despuĆ©s, sus hijas se dieron cuenta de su desaparición y comenzaron a preocupararse por su paradero. Ā«Cuando entró, mi hermana y mi tĆa no se dieron cuenta hasta horas despuĆ©s de que se lo habĆan llevadoĀ», explicó Kannis Betancourt, una de las hijas de Justo.
La detención ha generado una creciente preocupación debido a la salud delicada de Betancourt, quien es diabĆ©tico y requiere insulina dos veces al dĆa.
Arianne Betancourt, su hija mayor, mencionó que, durante su Ćŗltima comunicación, a su padre le informaron que podrĆa conseguir insulina en MĆ©xico, una declaración que aumenta la angustia sobre su bienestar.
En el pasado, Betancourt habĆa enfrentado una acusación de conspiración que fue desestimada hace cinco aƱos. Aunque el caso fue cerrado, su libertad condicional ha sido un punto de controversia.
La familia asegura que Betancourt ha sido un miembro productivo de la comunidad y no merecĆa ser tratado con tal severidad.
āTodos somos humanos. Sin importar lo que hayamos hecho o los errores que hayamos cometido, todos somos capaces de cambiar y de ser mejores. Como paĆs, debemos ser mejoresā, expresó Arianne.
Actualmente, la familia de Betancourt trabaja con defensores de derechos humanos para asegurar su liberación y que reciba la atención médica que necesita mientras sigue bajo custodia. La situación ha puesto en evidencia las preocupaciones por los derechos humanos de los migrantes y su acceso a atención médica en centros de detención.
Cubano Deportado a Ćfrica: Caso de Juan Carlos Font Agüero
En un caso relacionado, Juan Carlos Font Agüero, un cubano de 59 aƱos, permanece detenido en el Reino de Esuatini, un pequeƱo paĆs ubicado al sur de Ćfrica, tras ser deportado desde Estados Unidos.
Font Agüero vivió en territorio estadounidense desde 2003, pero fue condenado por asesinato en segundo grado y cumplió 17 años de prisión.
Tras su liberación, fue sometido a un proceso de deportación, aunque las autoridades cubanas se negaron a admitirlo debido a que habĆa residido fuera del paĆs por mĆ”s de dos dĆ©cadas.
Font Agüero fue trasladado a varios paĆses antes de ser finalmente enviado a Esuatini, donde permanece detenido sin acceso adecuado a apoyo consular. Su hijastra, Yessica de la Caridad GarcĆa NegrĆn, ha denunciado que el proceso de deportación se realizó sin notificación previa ni la asistencia de las autoridades cubanas.
Estos dos casos reflejan la difĆcil situación que enfrentan muchos migrantes cubanos en el extranjero, quienes a menudo enfrentan detenciones y deportaciones sin el acceso adecuado a apoyo legal o consular. La comunidad migrante cubana sigue luchando por los derechos de sus miembros y por asegurar que los migrantes reciban un trato justo.