EEUU actualiza sanciones para impedir llegada de petróleo ruso a Cuba
El país levantó las restricciones de Rusia ante el bloqueo de petróleo iraní, pero la licencia se actualizó para excluir a la Isla
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó a Cuba en la lista de países que no pueden recibir petróleo de origen ruso, como parte de una actualización de la Licencia General 134A anunciada el 19 de marzo de 2026.
La medida restringe las operaciones relacionadas con la importación de crudo y derivados procedentes de la Federación Rusa y busca limitar el suministro energético hacia la isla.
La disposición se da en un contexto en el que se reportó el envío de un cargamento de petróleo ruso con destino a Cuba.
De acuerdo con reportes de prensa internacional, el buque petrolero Anatoly Kolodkin transporta alrededor de 700.000 barriles de crudo y se encuentra en ruta hacia la isla, con una llegada prevista para finales de marzo.
La actualización de las sanciones establece que, aunque el país norteamericano ha permitido ciertas flexibilizaciones en el comercio de petróleo ruso para influir en los precios internacionales del crudo, estas excepciones no aplican a Cuba.
La medida mantiene restricciones específicas sobre el acceso de la isla a suministros energéticos provenientes de Moscú.
La política forma parte de una estrategia más amplia del gobierno estadounidense para limitar el acceso del gobierno cubano a recursos energéticos.
Según lo informado, el objetivo es reducir la capacidad de abastecimiento externo en medio de la crisis que atraviesa el país caribeño.
Desde inicios de 2026, Cuba no ha recibido cargamentos regulares de petróleo, lo que ha contribuido al deterioro del sistema energético nacional.
En las últimas semanas, los apagones se han intensificado y han afectado servicios básicos como el suministro de agua, el transporte y las telecomunicaciones.
La situación energética se ha visto agravada por la interrupción de envíos desde otros países que anteriormente abastecían a la isla. En este escenario, el gobierno cubano ha reconocido una disminución en las reservas de combustible disponibles.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, señaló recientemente que el país enfrenta limitaciones en el acceso a combustible y atribuyó esta situación a restricciones externas que han impedido la llegada de suministros en los últimos meses.
La medida de EEUU también se enmarca en un contexto internacional más amplio, en el que Washington ha incrementado las acciones dirigidas a limitar la influencia de países como Rusia en América Latina. Las restricciones energéticas forman parte de ese conjunto de políticas.
En paralelo, el anuncio sobre las sanciones coincide con la reciente confirmación de envíos de combustible ruso hacia Cuba, en medio de la crisis energética.
Reportes indican que estos cargamentos buscan aliviar, al menos de forma temporal, los efectos de los apagones en la isla, que han afectado a gran parte de la población.
Las autoridades estadounidenses continúan evaluando el impacto de estas medidas, mientras se mantiene la vigilancia sobre posibles envíos de petróleo hacia Cuba.
Por su parte, la evolución de la crisis energética en la isla dependerá en gran medida de la disponibilidad de suministros y de las condiciones del sistema eléctrico nacional, que enfrenta limitaciones estructurales y operativas.



