Bodegas de Artemisa inician venta de frijoles a 570 CUP por núcleo familiar
Este recurso, cultivado localmente, se venderá con un límite de dos libras por familia
Las bodegas del municipio de Güira de Melena, en la provincia de Artemisa, comenzarán a vender frijoles de producción nacional a 570 pesos cubanos (CUP) por cada núcleo familiar.
La medida tiene como objetivo “diversificar” la oferta alimenticia en la región y garantizar la distribución del frijol a un precio “accesible”, aunque se considera elevado en relación con el salario promedio de los cubanos.
El frijol, cultivado en tierras del propio municipio, se ofrecerá a 285 CUP por libra, con un límite de dos libras por familia.
Esta venta será controlada a través de la libreta de racionamiento, y la entrega se realizará de manera paulatina, según la disponibilidad del producto.
Para garantizar la legalidad del proceso, el precio por libra ha sido fijado de acuerdo con el Acuerdo 10093 del Consejo de Ministros, publicado en la Gaceta Oficial.
A pesar de la regulación, el precio sigue siendo difícil de asumir para los ciudadanos cubanos, pues las dos libras de frijoles representan el 37% de la jubilación mínima mensual y el 29% del salario mínimo en la Isla.
Bodegas distribuyen frijoles de forma gradual
De acuerdo con la Empresa Filial de Comercio de Güira, la venta de frijoles no será inmediata en todas las bodegas.
A finales de marzo, 13 bodegas de la localidad ya habían recibido el producto, y la distribución continuará a medida que las entidades productivas entreguen el grano a las bodegas.
La población ha sido instada a mantenerse informada sobre el proceso a través de los canales oficiales de la empresa en Telegram.
Ventas similares en Cuba: huevos a 50 CUP la pieza
En un contexto similar, la Isla de la Juventud ha comenzado la venta de huevos a 50 CUP cada uno. Esta venta también se realiza bajo el control de la libreta de racionamiento, con un límite de cuatro unidades por persona.
El precio, que coincide con el de las Mipymes importadoras, ha generado preocupación entre los habitantes del municipio. Las autoridades locales explican que el precio se deriva de las fichas de costo elaboradas tras una “producción cooperada”, en la que el Estado recibe un 30% de la producción.



