Cancillería de Rusia promete más ayuda humanitaria para Cuba
“Simplemente no tenemos derecho a abandonarles a su suerte”, señalaron las autoridades
El Gobierno de Rusia ratificó que mantendrá los envíos de ayuda humanitaria a Cuba, además de anunciar un segundo barco con combustible, en momentos en que la Isla atraviesa una crisis energética agravada por la escasez de petróleo.
La posición fue expresada esta semana por altos funcionarios del Kremlin, después de que el petrolero ruso Anatoly Kolodkin llegara al puerto de Matanzas con unas 100.000 toneladas de crudo, en la primera entrega importante a Cuba en casi tres meses.
El viceministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Riabkov, declaró el 1 de abril a la agencia estatal TASS que Moscú seguirá asistiendo a La Habana por razones humanitarias y por considerar a Cuba uno de sus aliados más cercanos en el Caribe.
“Simplemente no tenemos derecho a abandonarles a su suerte. Continuaremos ayudando a Cuba basándonos sin dudas en criterios humanitarios, pero también partiendo de la comprensión de que Cuba es nuestro socio más cercano y fiable en la región del Caribe”, afirmó el funcionario.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, también sostuvo que Rusia tiene la obligación de no dejar solos a sus “amigos cubanos”.
El cargamento llega en medio del colapso energético
La declaración de Riabkov se produjo tras la llegada del Anatoly Kolodkin a Matanzas con cerca de 700.000 a 730.000 barriles de crudo, un volumen que representa el primer alivio relevante para Cuba desde que se interrumpieron los despachos regulares de petróleo hace unos tres meses.
El envío también tiene una dimensión política. El Anatoly Kolodkin pertenece a Sovcomflot, naviera rusa sancionada por Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido por su vínculo con la logística energética de Moscú. Pese a ello, Washington permitió la operación al considerarla una excepción humanitaria.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, subrayó el 30 de marzo que la decisión no implica un cambio de política y que futuros cargamentos serán evaluados caso por caso.
El designado presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, agradeció públicamente a Rusia, a Vladimir Putin y a la tripulación del buque, aunque reconoció que el cargamento no bastaría para resolver la crisis acumulada.
De acuerdo con Reuters, el petróleo tardará entre 25 y 35 días en ser procesado y distribuido, por lo que el alivio no será inmediato. Parte del crudo sería refinado para obtener fueloil, diésel, gasolina y gas licuado, productos clave para sostener la generación eléctrica y algunos servicios básicos.
En cuanto al segundo cargamento de petróleo prometido a la Isla, Tsiviliov vinculó el embarque a la voluntad del Kremlin de sostener a su aliado en medio de la presión estadounidense.
En esa misma reunión participó Óscar Pérez-Oliva Fraga, viceprimer ministro y titular cubano de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, quien presentó a empresas rusas propuestas para ampliar la cooperación en el sector energético.
Aunque el oficialismo cubano ha intentado exhibir la llegada del petróleo ruso como prueba de la solidez de sus alianzas, los propios datos disponibles muestran que el alivio será temporal, pues podría equivaler a solo unos diez días de diésel.
Por ahora, el régimen castrista recibe una bocanada de oxígeno desde Moscú, pero no una solución permanente a su problema.



