Cuba gastó millones en combustible y autos de EEUU, pero recortó gastos en comida
Se reportó un gasto de 2.548.110 dólares en exportaciones de gasolina y fuel oil entre enero y febrero
Datos oficiales de agencias federales de Estados Unidos reflejan que Cuba movió compras millonarias en combustible y vehículos durante febrero de 2026, al tiempo que redujo con fuerza sus importaciones de alimentos desde ese mercado.
El reporte compilado por Cuba Trade sugiere que comenzó a tomar forma la autorización para vender combustible al sector privado cubano, mientras la Isla siguió dependiendo del mercado estadounidense para cubrir necesidades básicas.
En el área energética, el documento registró para 2026 una partida identificada como Fuels Authorization por 2.573.594 dólares.
Ese movimiento coincidió con la guía emitida el 24 de febrero por la Oficina de Industria y Seguridad de Estados Unidos, que aclaró que la excepción SCP podía amparar exportaciones de gas y otros productos petroleros a entidades privadas cubanas elegibles y a consumidores individuales, siempre que no generaran ingresos primarios para el Estado.
Aunque el resumen citado no precisa cuánto correspondió a gasolina, diésel, fuel oil, jet fuel u otros derivados, otros materiales divulgados por Cuba Trade sí apuntan a un arranque visible de esas operaciones.
La entidad reportó 2.548.110 dólares en exportaciones de gasolina y fuel oil a Cuba entre enero y febrero, y en su balance de febrero habló de 162.100 dólares en gasolina y 2,2 millones en light fuel oils.
Vehículos ganan peso en la relación comercial
Otro de los datos de mayor impacto fue el crecimiento de las exportaciones de autos y partes desde Estados Unidos hacia Cuba.
Según Cuba Trade, desde 2022, cuando se otorgó la primera licencia del BIS para exportar vehículos a nacionales cubanos y compañías privadas en la Isla, el valor acumulado de esas iniciativas superó los 416 millones de dólares.
De ese total, más de 243 millones correspondieron a autos nuevos y usados, vehículos eléctricos y de gasolina, bicicletas, camiones, motocicletas, ciclomotores y piezas.
Solo en 2026, esa categoría acumuló 16.238.357 dólares, y febrero sobrepasó los nueve millones. La cifra confirma que, aun en medio del deterioro del transporte y de los apagones, siguieron fluyendo autorizaciones y compras vinculadas a movilidad y actividad privada, un contraste llamativo frente al deterioro de los servicios públicos y del abastecimiento interno.
Caen las compras de alimentos
En paralelo, Cuba importó en febrero de 2026 un total de 30.187.420 dólares en alimentos y productos agrícolas desde Estados Unidos.
El monto representó una caída de 36,6% frente a febrero de 2025, cuando esas compras habían sumado 47.636.633 dólares. También quedó por debajo del ritmo observado en el mismo mes de otros momentos recientes, aunque todavía por encima de febrero de 2024, cuando el valor fue de 27.204.788 dólares.
El acumulado de enero y febrero llegó a 65.831.522 dólares, frente a 93.168.816 dólares en igual periodo de 2025.
Eso equivale a una contracción interanual de 29,3%. En febrero, además, Cuba ocupó el puesto 51 entre 215 mercados de exportación agrícola de Estados Unidos, una señal de que siguió comprando en ese mercado, pero con menos capacidad que un año antes.
Los diez principales productos comprados en febrero sumaron 22.140.544 dólares, equivalentes al 73,3% del total. Esa concentración retrata una canasta limitada y enfocada en mercancías de consumo inmediato. No hay allí señales de una recuperación productiva ni de una economía capaz de sostener por sí misma el abastecimiento de alimentos.



