Díaz-Canel admite que en Cuba ya casi no tiene combustible para nada
Reconoció que la crisis ha paralizado sectores esenciales, como el transporte, la industria y los servicios públicos
Miguel Díaz-Canel, designado presidente de Cuba, reconoció el jueves 16 de abril una crisis energética sin precedentes que está afectando gravemente a la nación.
Durante un acto oficial celebrado en La Habana para conmemorar el 65 aniversario de la proclamación socialista de la Revolución, Díaz-Canel admitió que el desabastecimiento de combustible ha paralizado sectores esenciales, como el transporte, la industria y los servicios públicos.
El evento, que tuvo lugar en la emblemática esquina de 23 y 12, en el Vedado, reflejó la profunda preocupación del régimen por la situación energética que atraviesa la isla.
En sus declaraciones, el mandatario señaló que la “cotidianidad cubana duele” debido a la falta de recursos para mantener las actividades básicas del país. Esta escasez está afectando de manera directa la vida diaria de los ciudadanos, quienes experimentan apagones prolongados y la interrupción de servicios esenciales.
🇨🇺| El Presidente @DiazCanelB encabezó acto por el 65 aniversario de la Proclamación del Carácter Socialista de la Revolución, en la historia esquina habanera de 23 y 12, donde el Comandante en Jefe declaró nuestra “Revolución Socialista en las propias narices del imperio”. pic.twitter.com/bXVnILmPGI
— Presidencia Cuba 🇨🇺 (@PresidenciaCuba) April 16, 2026
Culpa a EEUU
Díaz-Canel no dudó en responsabilizar a Estados Unidos por la actual crisis, reiterando que el “bloqueo genocida” es el principal factor que ha provocado la escasez de combustible y otras dificultades en el país.
Durante su intervención, el presidente rechazó rotundamente la idea de que Cuba sea un “Estado fallido”, argumentando que la isla es un “Estado cercado” que enfrenta una guerra económica impuesta por el gobierno estadounidense.
Sin embargo, las autoridades cubanas no han podido ocultar la magnitud del colapso energético. Según datos oficiales, la capacidad afectada alcanzó los 1.872 megavatios (MW), lo que representa más de la mitad del consumo total del país.
En el día previo al discurso de Díaz-Canel, el servicio eléctrico sufrió continuos cortes, generando aún más malestar entre los ciudadanos, quienes llevan semanas lidiando con apagones frecuentes.
La ideología como respuesta a la crisis
El gobierno cubano ha decidido enfrentar esta crisis con una retórica de resistencia política más que con soluciones concretas a los problemas energéticos.
Díaz-Canel, en su intervención, mencionó la necesidad de prepararse para una “eventual agresión militar externa”, vinculando la difícil situación económica con un discurso bélico.
Para el mandatario, las privaciones sufridas por la población son un “genocidio”, pero la respuesta del gobierno se centra en un llamado a la resistencia, sin plantear reformas inmediatas que pudieran aliviar la crisis energética.
Al cierre del acto, la situación en la isla permanecía crítica. Los esfuerzos por contener el colapso de la infraestructura energética han sido insuficientes, y las promesas de una pronta solución parecen seguir siendo parte de la habitual propaganda política.



