Díaz-Canel amenaza a EEUU con ir a la guerra: “Ni sorpresa, ni derrota”
Mientras EEUU cuenta con gran armamento y la más alta tecnología, el régimen se defiende con leña y animales de carga, pero sigue desafiante
El gobernante de Cuba, Miguel Díaz-Canel, declaró en recientes entrevistas internacionales que el país está preparado para responder militarmente contra Estados Unidos, amenazando al país con irse a la guerra.
Las afirmaciones se dieron en conversaciones con medios como NBC y el programa brasileño Opera Mundi, donde insistió en que, aunque Cuba se define como una nación pacífica, no descarta enfrentarse a una agresión externa.
Durante estas intervenciones, el mandatario repitió que su gobierno no busca un conflicto, pero sostuvo que existe preparación para responder.
En una de sus declaraciones señaló: “Nosotros tenemos que prepararnos para que no haya sorpresa ni derrota”. En otra entrevista aseguró que está dispuesto a asumir consecuencias personales en defensa del sistema político vigente.
Las declaraciones ocurren en medio de tensiones con Estados Unidos, tras decisiones adoptadas por la administración de Donald Trump.
A inicios de año, Washington implementó medidas para restringir el suministro de petróleo hacia la isla, argumentando razones de seguridad nacional. Estas acciones se suman a una reducción en los envíos desde otros países, lo que ha agravado la situación energética en Cuba.
El impacto se refleja en cortes eléctricos prolongados, dificultades en servicios básicos y afectaciones al transporte y la producción de alimentos. En ese contexto, el discurso oficial ha insistido en la necesidad de preparación ante posibles escenarios de confrontación.
En sus intervenciones, Díaz-Canel también afirmó que Cuba enfrenta amenazas constantes y reiteró que el país no aceptará condiciones externas sobre su sistema político.
Consultado sobre temas como presos políticos o reformas, evitó profundizar y señaló que esos asuntos corresponden al ámbito interno.
El gobierno cubano ha sostenido que las dificultades actuales responden en gran medida a presiones externas. Bajo ese argumento, ha reforzado un discurso de resistencia y defensa nacional, que incluye llamados a la preparación ante posibles conflictos.
Sin embargo, el contexto interno ha generado cuestionamientos. En los últimos meses se han difundido en redes sociales imágenes de equipos militares trasladados de forma limitada, incluidos reportes de piezas de artillería movidas con apoyo de animales de carga.
También se han registrado llamados oficiales a la población para recolectar leña, en medio de la crisis energética, como parte de medidas para enfrentar posibles contingencias.
Las limitaciones materiales en la capacidad operativa del país es evidente. En contraste, EEUU cuenta con uno de los sistemas militares más avanzados del mundo, con tecnología, recursos y armamento ampliamente superiores.
A pesar de esta diferencia, el discurso del gobierno cubano ha mantenido un tono de desafío. Las autoridades insisten en proyectar una postura de preparación y resistencia, incluso en un escenario de desventaja.
El contraste entre la retórica oficial y la situación interna ha intensificado el debate sobre la capacidad real de respuesta ante un conflicto.
Mientras continúan las tensiones internacionales, el gobierno cubano sostiene su posición de firmeza frente a Washington, en medio de una crisis económica y energética que afecta a la población.



