Avión del FBI aterriza en Cuba para evitar cambio de género a un menor
La madre biológica acusó de secuestro a la mujer trans con quien comparte custodia, por llevarlo a Cuba sin permiso y cortar comunicación
Un avión del FBI viajó a Cuba este lunes 20 de abril para recuperar a un menor estadounidense de 10 años presuntamente secuestrado por dos mujeres, como parte de la atención a una denuncia familiar.
La operación se filtró primero por fuentes extraoficiales, lo que dio pie a la especulación sobre los motivos para que un avión del gobierno estadounidense llegara a Cuba, especialmente en un momento de tensión entre ambos países, con lo que se pensó que se trataba de un diplomático o un militar.
Sin embargo, la operación, confirmada posteriormente por autoridades, derivó en la detención de las sospechosas y la entrega del niño a su madre biológica en Utah.
El avión del Departamento de Justicia partió de Virginia con destino a Cuba, y fue recién este miércoles que se informó que se trataba de una intervención vinculada a una denuncia familiar por secuestro.
De acuerdo con documentos judiciales, las detenidas fueron Rose Inessa-Ethington y Blue Inessa-Ethington, quienes habrían trasladado al menor fuera del país sin autorización.
Rose, una de las progenitoras biológicas del niño, comparte la custodia con la madre biológica del niño, identificada solo como “LB” en los documentos. Rose, nacida originalmente como hombre, transicionó para ser mujer tras el nacimiento del niño, según sus familiares.
Las autoridades sostienen que ambas planearon el viaje con anticipación y engañaron a la madre biológica del niño con la excusa de un viaje a Canadá.
Según la investigación, el 28 de marzo salieron desde Utah con destino a Canadá, pero luego se desplazaron a México y finalmente a Cuba. El recorrido incluyó escalas en Columbia Británica, Ciudad de México y Mérida antes de llegar a La Habana el 1 de abril.
Durante ese tiempo, cortaron comunicación con la madre del menor, incumpliendo un acuerdo de custodia. El caso fue investigado por autoridades locales y federales, que reunieron pruebas como retiros de dinero en efectivo, listas de tareas y documentos relacionados con viajes y trámites.
También se encontraron referencias a atención médica vinculada a identidad de género. De acuerdo con la denuncia, familiares del menor temían que fuera llevado a Cuba para someterlo a una posible transición de género antes de la pubertad.
Este punto ha sido señalado como un factor clave en el caso, ya que Cuba ha mostrado, al menos de palabra, una mayor apertura en materia de derechos para la comunidad LGBT.
Esto, aunado con el hecho de que Utah es un estado con posturas conservadoras, pudo influir en la decisión de trasladar al menor a la isla, aunque no existe confirmación oficial de que ese procedimiento se fuera a realizar.
El operativo contó con la colaboración de autoridades cubanas, que localizaron a las acusadas. Ambas fueron arrestadas y trasladadas nuevamente a EEUU, mientras que el menor fue devuelto a su madre tras una orden judicial que le otorgó la custodia exclusiva.
Expertos en casos de sustracción parental han señalado que el uso de un avión gubernamental de gran tamaño para este tipo de operación es poco común, especialmente en situaciones de custodia internacional. Esto contribuyó a que el vuelo generara especulación inicial sobre su propósito.
La mayor atención se dio en medio de la presión reciente que la administración de Donald Trump ha mantenido sobre Cuba, a la que volvió a darle un ultimátum para un “cambio de régimen”, insinuando una posible intervención militar en caso contrario.



