El actor y director cubanoamericano Andy García habló sobre el exilio cubano, la situación política en la isla y el impacto que ha tenido en su vida durante una conferencia realizada en el Festival de Cannes 2026, donde presentó su nueva película Diamond.
Durante el encuentro con medios internacionales, García recordó la salida de su familia de Cuba tras la llegada al poder de Fidel Castro a inicios de los años sesenta. El actor aseguró que todavía siente las consecuencias emocionales de ese proceso.
“Tengo un agujero en el corazón”, dijo el artista mientras hablaba sobre la separación de su país natal y la experiencia del exilio cubano en Estados Unidos.
La presencia de García en Cannes estuvo marcada tanto por el estreno de su nueva producción como por sus declaraciones sobre la realidad cubana.
En entrevistas concedidas durante el festival, afirmó que la crisis y la represión en la isla no deben verse como algo normal.
El actor también declaró que muchos cubanos apoyarían una intervención externa para provocar un cambio político en Cuba si pudieran expresarse libremente.
Sus comentarios provocaron reacciones en redes sociales y reabrieron el debate entre sectores del exilio cubano y simpatizantes del Gobierno de La Habana.
García salió de Cuba cuando tenía cinco años y creció en Miami, ciudad que recibió a miles de cubanos tras la Revolución de 1959. Desde entonces, gran parte de su carrera ha estado vinculada a historias relacionadas con el exilio, la identidad cubana y la separación familiar.
En varias ocasiones, el actor ha explicado que su infancia estuvo marcada por relatos familiares, la música cubana y la nostalgia por la isla. Según ha contado en entrevistas anteriores, esos elementos influyeron directamente en su trabajo artístico.
Durante el festival, García también habló del proceso de producción de Diamond, película que dirige y protagoniza junto a Glenn Close. El proyecto tardó cerca de veinte años en conseguir financiamiento.
La cinta fue presentada fuera de competencia en Cannes y recibió una ovación de varios minutos tras su proyección. Emocionado, el actor agradeció el apoyo del público y habló sobre las dificultades para sacar adelante el filme.
Aprovechó además el evento para enviar un mensaje a jóvenes artistas y creadores. Recordó un consejo de su padre y pidió no abandonar los proyectos personales pese a los obstáculos.
La relación de García con la historia cubana también ha estado presente en otros trabajos de su carrera. En 2005 dirigió la película The Lost City, ambientada en La Habana antes de la Revolución cubana.
Ese filme abordó la división política, el exilio y la ruptura de familias cubanas tras el cambio de gobierno en la isla. La producción contó con actores como Bill Murray y Dustin Hoffman.
A lo largo de los años, Andy García ha mantenido una postura crítica hacia el Gobierno cubano y ha señalado que muchas de sus historias nacen de experiencias compartidas dentro de la comunidad cubana emigrada en EEUU.