Estados Unidos ha intensificado en los últimos meses sus maniobras militares en el Caribe, con ejercicios en selvas, pantanos, ríos y zonas marítimas similares a escenarios que podrían encontrarse en Cuba.
Las operaciones, desarrolladas en Panamá y aguas regionales, coinciden con una mayor presencia naval estadounidense y con la reacción defensiva del régimen cubano, que declaró 2026 como “año de preparación para la defensa”.
Entrenamientos recrean escenarios similares a Cuba
El centro de estas prácticas es el Curso de Operaciones en la Jungla–Panamá, conocido como JOTC-P, instalado en 2025 por el Comando Sur de Estados Unidos en la Base Aeronaval Cristóbal Colón, en la costa caribeña panameña.
El terreno ofrece condiciones extremas: selva cerrada, humedad, calor, ríos, ciénagas y fauna peligrosa. Es un ambiente comparable al de la Ciénaga de Zapata, en el occidente de Cuba, y a zonas montañosas del oriente de la Isla, como la Sierra Maestra.
El 14 de mayo, un marine participó en el evento “Green Mile”, una prueba de resistencia en la que fue captado avanzando entre el fango con camuflaje en el rostro, uniforme mojado y fusil en mano.
Días antes, el 6 de mayo, tropas estadounidenses y personal panameño practicaron cruces de ríos. El Comando Sur definió esos ejercicios como “enfocado en la supervivencia” y orientado a “fortalecer la interoperabilidad” entre ambos países.
A U.S. Marine crawls through a mud obstacle during the Green Mile event as part of the Jungle Operations Training Course–Panama at Aeronaval Base Cristóbal Colón, Panama, May 14, 2026.
The jungle course, established in 2025, strengthens regional security by sharpening readiness… pic.twitter.com/JnPigwMT6g
— U.S. Southern Command (@Southcom) May 23, 2026
El USS Fort Lauderdale y la 22ª unidad expedicionaria operan en el Caribe
La actividad no se limita a tierra. La 22ª Unidad Expedicionaria de Marines, con capacidad de operaciones especiales, opera desde hace meses en el Caribe a bordo del USS Fort Lauderdale, un buque anfibio preparado para trasladar fuerzas desde el mar hacia la costa.
El 4 de mayo, el Escuadrón de Tiltrotor Mediano 263 ejecutó operaciones aéreas desde esa embarcación con helicópteros AH-1Z Viper y CH-53E Super Stallion.
El 15 de abril, marines del Grupo de Propósito Especial Marítimo y operadores tácticos de la Guardia Costera practicaron descenso por cuerda rápida desde helicópteros UH-1Y Venom sobre la cubierta del buque.
Estas maniobras incluyen capacidades asociadas a desembarcos anfibios, inserciones rápidas e interdicción marítima, elementos de alto valor operativo en zonas costeras del Caribe.
El Nimitz llega al Caribe
El 20 de mayo, el Comando Sur anunció la entrada al Caribe del grupo de ataque del portaaviones USS Nimitz, acompañado por el destructor USS Gridley, el ala aérea CVW-17 y el buque de reabastecimiento USNS Patuxent, como parte de Southern Seas 2026.
La Marina estadounidense había informado antes que este despliegue formaba parte de ejercicios y cooperación regional con fuerzas navales aliadas.
La presencia del Nimitz elevó las lecturas políticas y militares sobre la presión de Washington hacia La Habana. Medios internacionales reportaron que el despliegue coincidió con nuevas tensiones entre Estados Unidos y el régimen cubano.
La dictadura castrista, por su parte, activó su retórica defensiva y promovió acciones de brigadas antiaéreas bajo la doctrina de la “guerra de todo el pueblo”.