La Corte Suprema de Estados Unidos resolvió este martes 23 de junio, por seis votos contra tres, que los agentes fronterizos pueden tratar como solicitantes de admisión a ciertos residentes permanentes que regresen del extranjero con cargos penales pendientes.
El fallo favorece al gobierno federal y permite que el Departamento de Seguridad Nacional autorice su entrada bajo parole mientras determina si existen fundamentos para iniciar un proceso de expulsión.
La decisión no permite cancelar automáticamente una green card por una acusación ni establece que toda persona imputada sea culpable.
El caso se refiere a residentes sospechosos de haber cometido determinados delitos contemplados por la legislación migratoria, como los llamados crímenes de vileza moral. La Corte tampoco definió que cualquier denuncia sea suficiente para aplicar este procedimiento.
Agentes podrán negar la admisión formal en la frontera
Los magistrados determinaron que los funcionarios migratorios no necesitan presentar en el aeropuerto pruebas “claras y convincentes” de que el residente cometió el delito.
En esas circunstancias, pueden permitirle entrar físicamente mediante parole, sin reconocer legalmente que fue admitido como residente permanente que regresa a Estados Unidos.
La diferencia tiene consecuencias importantes. Una persona admitida conserva su condición de residente que retorna al país y queda sometida a las causales de deportabilidad.
Quien recibe parole continúa siendo considerado solicitante de admisión, aunque ya se encuentre dentro del territorio estadounidense, y puede enfrentar causales más amplias de inadmisibilidad.
El fallo establece, en la práctica, un proceso de dos etapas. Primero, el agente fronterizo puede negar la admisión formal sin probar de manera concluyente el delito. Después, para declarar inadmisible y expulsar al residente, el gobierno deberá aportar pruebas durante el procedimiento migratorio, como una condena o una admisión de culpabilidad.
🚨 In a 6-3 vote, the Supreme Court ruled that the INA does not require a border officer to have clear and convincing evidence that a lawful permanent resident has committed a crime involving moral turpitude before deeming the resident an applicant for admission. pic.twitter.com/0iNLoRp2yb
— SCOTUS Wire (@scotus_wire) June 23, 2026
Advertencia para cubanos residentes que viajen al extranjero
Para los cubanos, el fallo refuerza el riesgo de salir del país durante un proceso penal, pues podrían regresar bajo parole y no como residentes formalmente admitidos. Este parole migratorio en la frontera no debe confundirse con el parole humanitario ni con el documento I-220A.
El caso de Muk Choi Lau llegó a la Corte Suprema
La disputa se originó con Muk Choi Lau, ciudadano chino que obtuvo la residencia permanente en 2007. Cuando regresó a Estados Unidos desde China, enfrentaba cargos por falsificación de marcas comerciales.
Los oficiales del aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York no lo admitieron como residente que regresaba y le permitieron entrar bajo parole.
Lau se declaró culpable aproximadamente un año después. Las autoridades utilizaron esa declaración para iniciar un proceso destinado a retirarle la residencia y expulsarlo del país. El tiempo transcurrido desde su admisión original podía protegerlo frente a determinadas causales de deportación, pero su entrada bajo parole modificó la forma en que el gobierno evaluó su situación.
La Corte Suprema no decidió si la falsificación de marcas constituye un delito de vileza moral. Los magistrados anularon el fallo del Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito, que había favorecido a Lau, y devolvieron el expediente para que esa corte examine las cuestiones pendientes. Por ello, el pronunciamiento fortalece al gobierno, pero no ordena todavía la expulsión del residente.