La doctora cubana Daycee Zamora denunció en su perfil de Facebook que las misiones médicas presentadas por el gobierno de La Habana como programas de solidaridad internacional funcionan, en realidad, como un mecanismo de explotación y control sobre los profesionales enviados al extranjero.
Su testimonio fue publicado pocos días después de nuevas medidas de Estados Unidos contra ese sistema.
Zamora rechazó la imagen de benevolencia promovida durante décadas por las autoridades cubanas. Según afirmó, el objetivo principal de esos convenios no sería ayudar a otros países, sino obtener beneficios mediante el trabajo de médicos sometidos a restricciones laborales, personales y migratorias.
Doctora cubana afirma que las misiones nunca fueron solidaridad
“Nunca fue solidaridad”, sostuvo la profesional al describir el funcionamiento de las brigadas. En su denuncia, aseguró que los sanitarios quedan bajo una vigilancia constante y deben cumplir reglas impuestas por los responsables cubanos durante su permanencia en el país de destino.
La doctora señaló que los participantes son objeto de chantajes para garantizar que obedezcan las condiciones establecidas. El control no se limitaría al ámbito laboral, pues también alcanzaría sus movimientos, relaciones personales y decisiones sobre el futuro una vez concluido el contrato.
Zamora indicó que muchos médicos son trasladados a comunidades aisladas o zonas de difícil acceso. Según su relato, se trata de lugares a los que los profesionales nacionales del país receptor no desean acudir debido a las condiciones geográficas, laborales o de seguridad.
Retención de pasaportes y restricciones a los médicos cubanos
La profesional también denunció que las autoridades responsables de las brigadas retienen los pasaportes de los médicos. Esta práctica reduciría su libertad de movimiento y limitaría su capacidad para abandonar la misión o tomar decisiones sin la autorización de los funcionarios cubanos.
Otro de los señalamientos se refiere a los bajos salarios recibidos por los trabajadores. Aunque los gobiernos extranjeros pagan por sus servicios, Zamora sostuvo que los médicos reciben una remuneración reducida mientras el Estado cubano mantiene el control sobre las condiciones económicas del acuerdo.
Los integrantes de las misiones tampoco podrían establecer contactos libres con ciudadanos del país donde trabajan, de acuerdo con su testimonio. Esa prohibición buscaría impedir relaciones que faciliten información sobre otras oportunidades laborales, solicitudes de protección o decisiones contrarias a las instrucciones oficiales.
Cuba castiga durante ocho años a quienes abandonan las misiones
Zamora recordó que los profesionales que deciden permanecer en el extranjero después de terminar o abandonar una misión pueden enfrentar una prohibición de entrada a Cuba durante ocho años. La medida los separa de sus familiares y funciona, según la denuncia, como un castigo destinado a frenar las deserciones.
El testimonio de la doctora presenta las brigadas como una fuente de ingresos sostenida mediante restricciones y amenazas contra sus trabajadores. Sus declaraciones fueron difundidas en Facebook y constituyen una denuncia personal. El contenido proporcionado no incluye una respuesta del gobierno cubano ni documentos independientes que permitan verificar cada señalamiento.
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