De acuerdo a información ofrecida por CubaNet en su página, la infraestructura eléctrica de Cuba quedó involucrada en una nueva disputa judicial en Estados Unidos, luego de que Atlas Holdings presentara una demanda por más de 267 millones de dólares contra entidades vinculadas al Gobierno cubano.
El litigio, presentado el 27 de julio ante una corte federal del Distrito de Columbia, reclama compensación por activos de la antigua Compañía Cubana de Electricidad confiscados en 1960 y se ampara en el Título III de la Ley Helms-Burton.
La acción está dirigida contra la Unión Eléctrica de Cuba (UNE) y la empresa mixta Energas. Atlas Holdings sostiene que ambas compañías utilizan o se benefician de instalaciones, redes y otros bienes que pertenecieron a la compañía estadounidense antes de las nacionalizaciones ordenadas por el Gobierno de Fidel Castro.
Atlas Holdings reclama más de 267 millones de dólares
CubaNet informa además que la demanda argumenta que la Compañía Cubana de Electricidad perdió en 1960 numerosos activos sin recibir indemnización. El documento sostiene que los bienes confiscados estaban valorados entonces en más de 300 millones de dólares y que la pérdida de las inversiones terminó provocando el cese de las operaciones de la empresa en Cuba.
Atlas Holdings, con sede en Connecticut, posee actualmente los derechos certificados relacionados con aquella compañía. Su reclamación se sustenta en una certificación de 1970 de la Comisión de Liquidación de Reclamaciones en el Extranjero de Estados Unidos (FCSC), que estableció el valor de los bienes expropiados en 267.568.413,62 dólares.
La certificación también contempla un interés anual del 6% desde el 6 de agosto de 1960 hasta que se produzca el pago. De prosperar el reclamo bajo esos términos, la suma acumulada sería considerablemente superior al valor original reconocido hace más de cinco décadas.
Termoeléctricas y redes de la UNE aparecen en la demanda
Los demandantes aseguran que una parte importante de la infraestructura utilizada actualmente por la UNE procede de propiedades expropiadas. Entre los activos mencionados figuran las termoeléctricas Antonio Maceo, conocida como Renté, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Cienfuegos.
El expediente también identifica el complejo de gas Melones, ubicado en la bahía de La Habana, y la central hidroeléctrica Guaso. Atlas Holdings afirma además que la UNE utiliza segmentos sustanciales de la antigua red de transmisión y distribución eléctrica, incorporados posteriormente al sistema energético cubano.
Respecto a Energas, la demanda sostiene que la compañía obtiene beneficios de propiedades confiscadas mediante actividades relacionadas con la generación de electricidad y el procesamiento de gas natural. Según el escrito, esas operaciones dependen de instalaciones incorporadas al Sistema Eléctrico Nacional y se desarrollan junto a otras entidades estatales cubanas. Energas estuvo operada hasta mayo por la minera canadiense Sherritt International.
La Ley Helms-Burton abre nuevos litigios contra Cuba
La demanda fue presentada por el bufete Steptoe LLP, que también representa a Exxon Mobil en procesos vinculados con propiedades nacionalizadas en Cuba. El Título III de la Ley Helms-Burton, aprobada en 1996, permaneció suspendido durante más de dos décadas hasta que la administración de Donald Trump permitió su aplicación en 2019.
Desde entonces, empresas con reclamaciones certificadas han recurrido a tribunales estadounidenses para exigir compensaciones. Antes de esta nueva demanda, cifras oficiales de Estados Unidos situaban en más de 5.900 las personas y compañías con reclamaciones certificadas contra el Estado cubano, por un valor superior a 1.900 millones de dólares, sin incluir los intereses acumulados.