Decenas de masones cubanos se concentraron este viernes 7 de agosto en la sede del Supremo Consejo del Grado 33, en La Habana, para respaldar a José Ramón Viñas Alonso como Soberano Gran Comendador y rechazar lo que consideran una intervención del Ministerio de Justicia en los asuntos internos de la institución.
Los participantes, de acuerdo a informacion ofrecida por el medio independiente Cubanet, sostienen que Viñas Alonso es la única autoridad legítima porque fue elegido conforme a las normas internas de la organización.
La movilización ocurrió después de que funcionarios del MINJUS lo citaran para exigirle la entrega del cargo y avanzar hacia la designación de otra persona al frente del Supremo Consejo.
Masones rechazan intervención del Ministerio de Justicia
La directora de Asociaciones del Ministerio de Justicia, Miriam Marta García Meriño, acudió a la sede acompañada por otros funcionarios. Según testimonios recogidos, comunicó que los masones debían elegir un nuevo dirigente y afirmó que la decisión respondía a una resolución confirmada por el sistema judicial cubano.
Roberto Ortega, abogado del Supremo Consejo, señaló que no existía una orden ejecutiva que justificara la entrega inmediata del cargo. Viñas Alonso también pidió explicaciones sobre el procedimiento. La resistencia provocó momentos de tensión y terminó con la salida de los funcionarios entre gritos de “Fuera”, “No más injerencia” y “los masones decidimos lo de los masones”.
En los alrededores de la institución fueron reportados además hombres vestidos de civil, identificados por las fuentes como agentes de la Seguridad del Estado. Los presentes mantuvieron su apoyo a Viñas Alonso y rechazaron que una institución gubernamental determine quién debe dirigir la organización masónica.
Rechazan posible designación de Lázaro Cuesta Valdés
El dirigente que las autoridades pretenderían colocar de manera interina sería Lázaro Faustino Cuesta Valdés. Los representantes masónicos afirman que fue separado como miembro activo al cumplir 80 años en febrero de 2025 y posteriormente expulsado por decisión de la Alta Cámara del Rito.
El Gran Canciller, Ángel Santiesteban Prats, calificó la actuación gubernamental como un intento de imponer “a dedo” a una autoridad. También solicitó apoyo a Supremos Consejos de otros países y defendió que los máximos dirigentes de la fraternidad deben ser escogidos por sus propios miembros.
Sergio Rafael Vidal Aguila afirmó que el MINJUS busca ejecutar la Resolución 342/25, decisión administrativa que fue recurrida ante el Tribunal Supremo Popular y posteriormente confirmada. Según su versión, el proceso podría buscar retirar a Viñas Alonso de su investidura antes de una eventual acción judicial.
Conflicto entre masones y autoridades se remonta al 11J
Los dirigentes masónicos sitúan el origen del enfrentamiento en las protestas del 11 de julio de 2021. Tras aquellas manifestaciones, la Alta Cámara del Rito dirigió una carta a Miguel Díaz-Canel en la que cuestionó la llamada “orden de combate” y condenó la represión. Desde entonces, denuncian presiones e interrogatorios contra Viñas Alonso.
El conflicto también incluye un proceso por presunto “tráfico de divisas” contra Viñas, vinculado, según los masones, a operaciones para financiar el Asilo Nacional Masónico. Mientras el sitio oficialista Razones de Cuba acusa a Viñas y Santiesteban de corrupción, ambos rechazan esas imputaciones y sostienen que la disputa responde a una ofensiva política contra la autonomía de la masonería cubana.