Abelardo Díaz, un hombre reportado como desaparecido en Quivicán, Mayabeque, fue encontrado sin vida después de salir presuntamente en motocicleta y no regresar, según denuncias divulgadas esta semana por NiO Reportando Un Crimen.
El caso habría comenzado el viernes 14 de agosto, aunque esa fecha no ha sido confirmada oficialmente, y familiares mantienen ahora la búsqueda del vehículo con el que habría realizado su último recorrido.
Una fuente cercana a la comunidad aseguró inicialmente que el cuerpo fue localizado entre hierbas y vegetación en una zona próxima a una cochiquera conocida por residentes del municipio. El lugar donde se encontraba habría dificultado su localización durante los días en que familiares y conocidos desconocían su paradero.
Una lectora de Asere.com aseguró que el caso era conocido desde días atrás en la comunidad y ofreció una versión similar sobre las circunstancias de la desaparición. “Eso fue hace días ya. Es cierto lo que ha dicho la gente, que lo alquilaron al pobre para un viaje y no viró más. Lo encontraron a los días en estado de descomposición entre yerbas, cerca de una cochiquera que hay por El Güiro”, comentó. Su testimonio coincide con otros reportes comunitarios, aunque hasta el momento las autoridades no han ofrecido públicamente detalles que permitan confirmar las circunstancias del supuesto viaje ni el lugar exacto donde fue localizado el cuerpo.
Fuente denuncia golpes en la cabeza de Abelardo Díaz
Según el mismo testimonio, el cadáver presentaba un avanzado estado de descomposición debido al tiempo transcurrido y a las altas temperaturas. La fuente afirmó además que Abelardo tenía fuertes golpes en la cabeza. Sin embargo, no se han publicado resultados de una autopsia ni un informe de Medicina Legal que confirme oficialmente la causa de la muerte.
NiO informó que el hombre habría sido sepultado durante la mañana del lunes 17 de agosto. En publicaciones posteriores, la plataforma describió el caso como un asesinato, aunque hasta este jueves 20 de agosto no existe una comunicación pública de las autoridades cubanas que confirme que se investigue formalmente como homicidio.
Familia pide ayuda para encontrar la motocicleta
Después del primer reporte, una hermana de Abelardo se comunicó directamente con NiO y pidió ayuda para localizar la motocicleta con la que supuestamente había salido. La intervención de un familiar directo confirmó al menos la preocupación de la familia por conocer qué ocurrió con el vehículo después de la desaparición.
La plataforma difundió posteriormente mensajes solicitando información a cualquier persona que hubiera visto la moto. Hasta ahora no se conocen públicamente datos verificables sobre su marca, modelo, color o matrícula, y tampoco existe confirmación de que haya sido recuperada.
La ausencia del vehículo constituye uno de los principales interrogantes del caso. Si Abelardo salió conduciendo la motocicleta y esta no se encontraba junto al cuerpo, establecer su destino podría aportar información sobre sus últimas horas. No obstante, hasta el momento no existen elementos públicos que permitan asegurar que la moto fue robada o que su desaparición esté directamente relacionada con la muerte.
Autoridades cubanas guardan silencio sobre el caso
Tampoco se ha divulgado información verificable sobre personas detenidas, sospechosos identificados o ciudadanos bajo investigación. No aparecen comunicados públicos del Ministerio del Interior, la Policía Nacional Revolucionaria, la Fiscalía o las autoridades provinciales de Mayabeque explicando las circunstancias del hallazgo.
La falta de una versión oficial deja numerosas preguntas abiertas, entre ellas cuándo y quién encontró el cadáver, cuándo fue visto Abelardo por última vez, qué ocurrió con su teléfono, si existen cámaras o testigos y qué determinó Medicina Legal. Tampoco se conoce si la PNR abrió una investigación criminal relacionada con su muerte.
Mientras esos elementos siguen sin respuesta, la familia depende de las redes sociales para intentar localizar la motocicleta y obtener información sobre los últimos movimientos de Abelardo. El caso vuelve a mostrar cómo, ante la ausencia de datos oficiales oportunos en Cuba, familiares y comunidades recurren a plataformas independientes para buscar pistas y reconstruir lo ocurrido.