Finlandia inició este 2026 el ejercicio Shelter 2026, considerado el mayor simulacro de defensa civil del país desde la Segunda Guerra Mundial, con la participación de miles de ciudadanos, organismos públicos y personal militar.
Las maniobras se desarrollan en ciudades estratégicas como Kuopio para preparar a la población ante posibles ataques, ciberamenazas, sabotajes y emergencias relacionadas con el aumento de las tensiones con Rusia.
El entrenamiento ocurre en un país que comparte más de 1.300 kilómetros de frontera con Rusia y que reforzó su estrategia de seguridad después de ingresar a la OTAN en 2023. La incorporación al bloque militar provocó una reacción de Moscú, que incrementó su presencia militar e infraestructura defensiva cerca de la frontera finlandesa.
Durante Shelter 2026, los participantes practican procedimientos de evacuación, confinamiento y respuesta ante distintos escenarios, incluyendo ataques con misiles, incidentes químicos y riesgos relacionados con materiales radiactivos.
Finlandia prepara una red de refugios para millones de habitantes
Uno de los principales pilares de la defensa civil finlandesa es su extensa red de refugios subterráneos. El país cuenta con más de 50.000 búnkeres y espacios protegidos capaces de ofrecer seguridad a casi toda su población, estimada en unos 5,5 millones de personas.
Estas instalaciones no permanecen abandonadas durante los periodos de calma. Muchas forman parte de edificios públicos y funcionan como gimnasios, estadios deportivos, iglesias u otros espacios comunitarios. En caso de emergencia, pueden convertirse rápidamente en centros de protección para la población.
Los ejercicios incluyen prácticas para permanecer bajo tierra durante largos periodos, administrar recursos básicos y utilizar equipos destinados a detectar niveles peligrosos de radiación o contaminación química.
Las autoridades también promueven la llamada regla de las 72 horas, que establece que hogares, empresas y comunidades deben contar con preparación suficiente para sobrevivir al menos tres días sin servicios esenciales como electricidad, agua corriente o comunicaciones.
La guerra híbrida se convierte en una prioridad para la seguridad finlandesa
Aunque los refugios ofrecen protección ante ataques militares tradicionales, Finlandia considera que las amenazas actuales pueden presentarse de formas menos visibles. Por ello, Shelter 2026 también evalúa la capacidad del país para responder ante escenarios de guerra híbrida.
Entre los riesgos contemplados están los ciberataques contra infraestructuras críticas, como redes eléctricas, sistemas de distribución de agua y servicios públicos. También se incluyen interferencias en señales GPS que pueden afectar el transporte y la aviación, además de posibles sabotajes contra instalaciones estratégicas.
Otro elemento de preocupación es la actividad de drones sospechosos detectados cerca de zonas sensibles del país, un fenómeno que ha llevado a las autoridades a reforzar sus protocolos de vigilancia.
Una sociedad preparada como parte de la defensa nacional
El modelo de seguridad de Finlandia se basa en que la defensa del país no depende únicamente de sus fuerzas armadas, sino también de la preparación de sus ciudadanos.
Desde jóvenes reclutas militares hasta estudiantes reciben formación sobre cómo actuar ante diferentes tipos de crisis. La meta de Shelter 2026 es fortalecer una cultura de prevención y organización frente a escenarios como cortes masivos de energía, ataques digitales o conflictos militares.
La experiencia histórica de Finlandia frente a la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial continúa influyendo en su política de seguridad. Actualmente, el país combina infraestructura de protección, preparación ciudadana y cooperación internacional para reducir los riesgos ante un posible deterioro del entorno europeo.
Las maniobras reflejan los cambios en la seguridad del continente tras la guerra en Ucrania y muestran la apuesta finlandesa por una sociedad preparada para enfrentar nuevas amenazas.