Vecinos del reparto Lumumba, en Contramaestre, Santiago de Cuba, realizaron un cacerolazo durante la noche del 17 de septiembre de 2026 para protestar por un prolongado apagón que los dejó durante horas sin servicio eléctrico.
La manifestación ocurrió en medio de una nueva jornada crítica para el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), marcada por un elevado déficit de generación y cortes de corriente en varias provincias del país.
Los videos de la protesta fueron difundidos inicialmente en Facebook por el activista cubano Yois Ramos, quien publicó imágenes donde se escuchan golpes de ollas y cazuelas desde varias viviendas de la Calle 5 del reparto Lumumba. Debido a la oscuridad provocada por la falta de electricidad, las grabaciones no permiten confirmar cuántas personas participaron ni si hubo vecinos concentrados en la vía pública.
La protesta tuvo lugar durante una jornada en la que el déficit de generación eléctrica alcanzó alrededor de 2.168 megavatios (MW) en el horario nocturno, según datos atribuidos a la Unión Eléctrica (UNE). Esta situación provocó interrupciones del servicio durante prácticamente todo el día en diferentes zonas de Cuba.
Los residentes recurrieron al sonido de las cacerolas como una forma de expresar su inconformidad ante los apagones prolongados, que afectan actividades cotidianas como la conservación de alimentos, la comunicación, el trabajo y el acceso a servicios básicos.
Problemas eléctricos y fallas en servicios aumentan el descontento
La situación en Contramaestre no se limita únicamente al reparto Lumumba. Habitantes de otras zonas del municipio también han denunciado dificultades con la infraestructura eléctrica local. Vecinos de las calles 5 y 9 del reparto Rodolfo Rodríguez señalaron que el servicio suele restablecerse por poco tiempo antes de volver a interrumpirse debido a fallas en transformadores.
La crisis energética también ha afectado las comunicaciones. La empresa estatal ETECSA reconoció problemas en la telefonía móvil y el acceso a internet provocados por los apagones y averías en algunos grupos electrógenos utilizados como respaldo.
Estas interrupciones han complicado la comunicación de los usuarios durante los momentos más críticos, especialmente cuando las comunidades intentan reportar fallas o buscar información sobre la situación eléctrica.
El cacerolazo de Contramaestre se suma a otras expresiones de protesta registradas en Cuba en medio del deterioro del servicio. En días recientes se reportaron manifestaciones similares en zonas de La Habana como Centro Habana, Alamar, Lawton y Nuevo Vedado, además de sectores de Santiago de Cuba afectados por cortes superiores a 12 horas.
Los cacerolazos se extienden ante la crisis energética cubana
Los cacerolazos se han convertido en una forma recurrente de protesta comunitaria frente a los apagones. Los residentes utilizan el ruido de las cazuelas desde sus hogares para visibilizar sus reclamos y exigir soluciones ante la falta de estabilidad del sistema eléctrico.
La crisis del SEN está relacionada con problemas de generación, limitaciones de combustible, averías en centrales termoeléctricas y dificultades para mantener operativas las plantas disponibles. Las autoridades han señalado estos factores como causas de las interrupciones.
Hasta el momento, no se han reportado detenciones, enfrentamientos u otros incidentes vinculados con la protesta en el reparto Lumumba. La información disponible procede principalmente de videos publicados en redes sociales y reportes compartidos por plataformas independientes.
El cacerolazo en Contramaestre refleja el creciente malestar de comunidades cubanas afectadas por apagones frecuentes y prolongados, mientras continúan las dificultades para garantizar un suministro eléctrico estable en distintas regiones de la isla.