Un cubano y un venezolano fueron detenidos en EspaƱa por ser los principales sospechosos del brutal asesinato de una mujer que los habĆa contratado para hacer una mudanza.
De acuerdo con el diario El EspaƱol, los hechos ocurrieron en la localidad de Nombela, Toledo.
Los hombres, presuntamente, la mataron con una barra de hierro por no dejarse abusar sexualmente y luego intentaron esconder el cadƔver.
El reporte del citado medio detalla que Rosa habĆa acudido a un bar de la localidad buscando los servicios de mudanzas y ese dĆa, casualmente, el cubano, el venezolano y otro sujeto, se encontraba tomando cerveza. Testigos afirman que el ambiente era ānormalā y ellos parecĆan unas personas ānormalesā.
Incluso el cubano, identificado como Roberto, comenzó a repartir tarjetas de presentación sobre su negocio de mudanzas, viajes y otros servicios.
El rotativo espaƱol afirma que quizĆ”s todo se debió a un āexceso de tragosā, ya que los hombres habĆan bebido bastante cuando fueron contratados por Rosa, sin embargo, testigos recuerdan que ya en el bar, uno de ellos coqueteaba con ella, pero la mujer no mostraba ningĆŗn interĆ©s.
AsĆ fue el presunto asesinato de la mujer en Nombela
Luego del bar, tanto el cubano como el venezolano acompaƱaron a Rosa hasta la finca que estaba remodelando en dicho poblado de EspaƱa.
Al llegar, al parecer, hubo mÔs alcohol y un presunto intento de abuso sexual al cual Rosa se negó rotundamente. Intentó huir de sus agresores, pero uno de ellos (no especifica cuÔl) le dio un golpe en la cabeza con una barra de metal que la dejó tendida en el suelo.
āEstĆ” claro que profesionales del crimen no eranā cuenta uno de los vecinos. El comentario es por la forma en la que los hombres intentaron deshacerse del cuerpo.
Primero lo subieron al camión de mudanzas y luego partieron hacia rumbo desconocido, a una zona donde poder deshacerse de los restos de la mujer.
Sin embargo, mientras mĆ”s avanzaban por los caminos del poblado, les era mĆ”s difĆcil encontrar un lugar āadecuadoā hasta que la camioneta al parecer quedó āvaradaā. Justo en ese momento, la Guardia Civil de EspaƱa llega con la intensión de ayudar.
āAbrieron un poco la puerta de la caja y del interior empezó a brotar un reguero de sangreā. Los agentes les preguntaron si lo que llevaban era ganado y si portaban cuchillos.
āSĆ, llevamos cochinillosā, contestaron con todo el aplomo el mundo dice un testigo presencial.
āCuando abrieron las puertas, allĆ estaba el cadĆ”ver de Rosaā.
Tanto el cubano como el venezolano fueron detenidos por la PolicĆa de EspaƱa y se abrió una investigación para determinar si existe un tercero implicado en el asesinato de Rosa.