ESTADOS UNIDOSMUNDONOTICIAS DE CUBA

¿Amenaza al régimen? Drones y aviones militares de EEUU sobrevuelan Cuba

Históricamente, el despliegue de medios militares sobre o cerca de otros países ha sido un medio de intimidación previo a invasiones

Un avión de inteligencia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos fue visto este miércoles 4 de febrero en un vuelo de reconocimiento a lo largo de la costa norte de Cuba, en una operación que parece ser un acto de presión política y militar en medio de la inestabilidad política regional.

La aeronave recorrió el litoral cubano de este a oeste, siempre sobre aguas internacionales, antes de regresar a su base en el sur de Florida, en una trayectoria que pudo ser seguida en tiempo real a través de plataformas civiles de rastreo aéreo.

El vuelo no ocurrió de manera aislada. Ese mismo día, otras aeronaves militares estadounidenses especializadas en vigilancia marítima y recopilación de información también operaron en zonas cercanas al archipiélago, mientras que horas después fue detectado un dron de gran autonomía patrullando al norte de la isla.

En redes sociales, usuarios destacan la visibilidad deliberada de estas misiones, lo que refuerza la idea de que se trató de una demostración de fuerza dirigida al Gobierno cubano, un intento de intimidación que llega luego de que el presidente estadounidense Donald Trump se refiriera a su país como “el más poderoso del mundo”.

En términos históricos, el despliegue visible de medios militares sobre o cerca de otros países ha sido una práctica recurrente de las grandes potencias como instrumento de intimidación y disuasión, especialmente en momentos previos a invasiones o conflictos armados.

Sobrevuelos, maniobras navales y ejercicios conjuntos han precedido en múltiples ocasiones a intervenciones armadas o invasiones, desde la Guerra Fría hasta conflictos más recientes en Medio Oriente y Europa del Este. El mensaje suele ser el mismo: mostrar capacidad, alcance y disposición para actuar.

 

La política exterior de EEUU bajo la administración de Trump ha retomado un enfoque marcadamente expansionista, caracterizado por el uso abierto del poder militar como herramienta de presión.

La reciente intervención estadounidense en Venezuela y las amenazas explícitas contra otros gobiernos de la región, como México, Colombia, Canadá, y fuera de la región, Groenlandia, han elevado la percepción de riesgo entre países que, como Cuba, mantienen tensas relaciones con Washington.

Especialistas en monitoreo militar señalan que este tipo de vuelos tiene como objetivo recopilar información estratégica sobre sistemas de comunicación, defensa y movimientos internos, pero también enviar una señal política clara.

Al permitir que estas operaciones sean detectadas por sistemas civiles y satelitales, EEUU refuerza el componente simbólico del despliegue, transformando una misión de inteligencia en un acto de advertencia.

 

No es la primera vez que aeronaves de este tipo operan cerca de Cuba. En semanas anteriores se habían registrado misiones similares, aunque algunas de ellas se desarrollaron con menor visibilidad pública.

La diferencia en esta ocasión radica precisamente en la exposición del vuelo, lo que sugiere una intención de exhibir su presencia explícitamente.

La intensificación de estas operaciones coincide con declaraciones recientes del Pentágono sobre la influencia de Rusia y China en el Caribe, así como con acusaciones de vínculos entre el Gobierno cubano y actividades de crimen transnacional.

Este discurso ha servido de justificación para un aumento de la vigilancia militar estadounidense en la región, que se inserta en una estrategia más amplia de presión y control geopolítico, en medio de la fuerte inestabilidad en la región y de un EEUU cuya política exterior ha vuelto a basarse en el dominio bélico y armamentístico.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones relacionadas