Arrestan a tres cubanos en Texas por fraude millonario con tarjetas clonadas
La operación fue ejecutada tras una investigación sobre dispositivos encontrados en surtidores de combustible
Tres ciudadanos originarios de Cuba fueron arrestados en Texas durante un operativo contra un presunto esquema de clonación de tarjetas bancarias que, según las autoridades, pudo causar pérdidas por 19 millones de dólares en la ciudad de Hewitt.
La operación fue ejecutada por el Centro de Inteligencia de Delitos Financieros de Texas, con apoyo del Departamento de Seguridad Pública y la policía local, tras una investigación sobre varios dispositivos encontrados instalados en surtidores de combustible.
Los detenidos fueron identificados como Yordanys Castillo Bejerano, Lázaro Raúl Piñero Rodríguez, y Jeilier Sarria Gutiérrez. De acuerdo con reportes de medios locales, los tres son sospechosos de colocar equipos ocultos en bombas de gasolina para obtener datos de tarjetas de crédito y débito usadas por clientes.
Cubanos arrestados en Texas
Los investigadores indicaron que los dispositivos empleados eran de “inserción profunda”, una modalidad difícil de detectar por los usuarios. Una vez colocados dentro del sistema de pago, estos aparatos capturan la información bancaria cuando una persona compra combustible.
Con esos datos, los presuntos delincuentes podían fabricar tarjetas falsas y utilizarlas en nuevas operaciones. El mecanismo permitía compras fraudulentas sin que las víctimas advirtieran de inmediato el robo de su información financiera.
Las autoridades sostienen que el esquema no se limitaba a la clonación de tarjetas, pues la información sustraída habría sido usada para adquirir grandes volúmenes de combustible, sobre todo diésel, que luego era vendido de manera ilegal.
Cómo funcionaba el presunto fraude en gasolineras
La investigación también apunta a compras de productos costosos con tarjetas adulteradas. Esos artículos eran revendidos después para obtener dinero en efectivo, como parte de una estructura más amplia de fraude financiero.
Tras las detenciones, los agentes registraron una vivienda en Austin. En el inmueble incautaron equipos vinculados a la clonación, materiales para fabricar dispositivos ilegales y varias tarjetas ya manipuladas.
Las autoridades sospechan que los arrestados podrían estar relacionados con hechos similares registrados en Waco y en otras zonas de Texas. El caso sigue bajo investigación, y los agentes no descartan que existan más personas involucradas.
Los responsables del operativo señalaron que la intervención evitó daños a miles de consumidores que usan sus tarjetas en gasolineras. “Este tipo de crimen organizado apunta directamente a ciudadanos comunes”, indicaron fuentes del operativo.
En Texas, el robo o uso ilegal de datos bancarios se procesa bajo la Sección 32.51 del Código Penal estatal. La sanción depende del número de datos robados, el impacto sobre las víctimas y otros agravantes. Las penas pueden ir desde 180 días de cárcel hasta cadena perpetua en casos severos, además de multas de hasta 10.000 dólares.



