Las Casas de Cambio en Cuba (CADECA) estĆ”n intentando convencer a los jubilados de la Isla de los beneficios que les traerĆa renunciar al cobro de su pensión en efectivo y la adopción del uso de tarjetas magnĆ©ticas.
āOfrece mĆ”s beneficios que la actual nómina electrónica y podrĆan tambiĆ©n recibir el efectivo en las sucursalesā, indicó una nota oficial publicada por la emisora oficialista Radio Ciudad del Mar.
Iraida Valladares Roque, directora de Cadeca en Cienfuegos, argumentó que la tarjeta magnética permite acumular el dinero de los jubilados mes a mes, a diferencia de la nómina electrónica, la cual solo visualiza el monto correspondiente a dos cobros.
Luego de ese perĆodo, se necesita realizar trĆ”mites adicionales en el Ministerio del Trabajo y Seguridad Social.
Por su parte, la tarjeta tambiĆ©n facilita la vinculación con los canales electrónicos de pago, algo que permite a los jubilados aprovechar ofertas de bancos en la Isla que ahorran un porcentaje de los gastos hechos mediante esta vĆa.
La funcionaria tambiĆ©n explicó que se podrĆan efectuar algunas gestiones de pago desde la comodidad de sus hogares, las cuales incluyen el gas, la electricidad, agua y telĆ©fono. Lo que evitó mencionar es que todos estos servicios fallan o escasean en la Isla, por lo que generalmente es inevitable ir en persona para exigir explicaciones.
Estas ventajas tecnológicas, aunque en teorĆa sean Ćŗtiles, enfrentan un evidente rechazo por parte de una población envejecida que vivió la mayor parte de su vida en un paĆs donde los servicios electrónicos estaban prohibidos, y donde predominaba el uso de dinero en efectivo.
El problema que CADECA parece ignorar a propósito es el hecho de que, ya sea en efectivo o de manera digital, las pensiones de la Isla no son suficientes para satisfacer las necesidades de las personas de la tercera edad en la Isla, donde un 70% de los pensionados cobra el monto mĆnimo, de 1.578 pesos cubanos (CUP).
Esta cifra no permite ni siquiera comprar una docena de huevos en el mercado informal, uno de los pocos lugares donde se encuentra este producto luego de su desaparición de las tiendas estatales.
Utilizando la tasa de cambio oficial que maneja CADECA,  estas pensiones equivalen a unos 12 dólares al mes, un número muy por debajo de los estÔndares de pobreza del Banco Mundial.