La Casa Blanca incluyó a Raúl Castro en una imagen política sobre “enemigos de Estados Unidos”, luego de que el Departamento de Justicia desclasificara una acusación formal contra el exgobernante cubano por el derribo de dos avionetas civiles de Hermanos al Rescate, ocurrido el 24 de febrero de 1996 en aguas internacionales.
La pieza gráfica, atribuida a la cuenta oficial de la Casa Blanca en X, muestra el encabezado “Enemigos de Estados Unidos – neutralizados, por el presidente Donald J. Trump” y la frase “Se hará justicia”. Junto a Castro aparecen Nicolás Maduro, Ali Jamenei y Abu-Bilal Al-Minuki.
Justice will be served. pic.twitter.com/jdnIiTtsd7
— The White House (@WhiteHouse) May 20, 2026
El exjefe militar cubano, de 94 años, figura con la etiqueta “imputado”. Los demás nombres aparecen señalados con otros rótulos, como arrestado o eliminado, según la composición divulgada. La imagen llevó el proceso judicial a un plano político de alto impacto y colocó nuevamente a La Habana bajo presión pública en Washington.
Raúl Castro aparece como imputado en cartel de la Casa Blanca
El Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó la desclasificación de una acusación sustitutiva contra Raúl Modesto Castro Ruz y otros cinco acusados por su presunta responsabilidad en el ataque contra dos aeronaves civiles desarmadas de Hermanos al Rescate, organización conocida en español como Hermanos al Rescate.
En aquel hecho murieron Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales. De acuerdo con la acusación federal, cazas MiG de la Fuerza Aérea cubana dispararon misiles aire-aire contra las avionetas Cessna. Los cuerpos de las cuatro víctimas nunca fueron recuperados.
La Fiscalía sostiene que las aeronaves cumplían una misión civil y que fueron derribadas fuera del espacio territorial cubano, sin advertencia previa.
Departamento de Justicia acusa por el derribo de Hermanos al Rescate
Los cargos incluyen conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y cuatro cargos de asesinato. Además de Raúl Castro, Estados Unidos imputó a Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González-Pardo Rodríguez.
González-Pardo Rodríguez ya se encuentra bajo custodia estadounidense por otro proceso relacionado con presuntas declaraciones falsas en documentos migratorios.
El fiscal general interino Todd Blanche defendió la acción judicial y afirmó que Washington busca llevar ante la justicia a los responsables de la muerte de cuatro estadounidenses. “si matas estadounidenses, te perseguiremos”, declaró el funcionario.
La acusación no representa una condena. Todos los imputados conservan la presunción de inocencia mientras avance el proceso.
La Habana cierra filas alrededor del exgobernante cubano
El régimen cubano reaccionó con rapidez. El canciller Bruno Rodríguez calificó de “superficial y desinformada” una declaración crítica de la Casa Blanca contra el gobierno comunista de Cuba, poco después de conocerse la imputación contra Castro, según Reuters.
Miguel Díaz-Canel también salió en defensa del exgobernante y presentó el caso como una operación política. La respuesta oficial buscó proteger la figura de Raúl Castro, pese a que la acusación revive uno de los episodios más graves entre Cuba y Estados Unidos desde el fin de la Guerra Fría.
El alcance práctico del expediente enfrenta límites. Castro reside en Cuba, no existe un tratado de extradición que obligue a La Habana a entregarlo y el acusado no está bajo jurisdicción directa de Estados Unidos. Por eso, el caso tiene una dimensión judicial, pero también un fuerte peso simbólico y diplomático.