Las autoridades de Cienfuegos decomisaron 436 blísteres de agua embotellada que eran vendidos como si pertenecieran a la marca Ciego Montero, tras un operativo conjunto de la Dirección de Inspección y la Policía Económica.
La intervención ocurrió en una zona urbana de esa provincia y terminó con una persona detenida, señalada por participar en un esquema de relleno y reventa de envases originales con agua sin certificación sanitaria.
De acuerdo con la información divulgada por el perfil oficialista de Facebook Las Cosas de Fernanda, los inspectores ocuparon una carga de botellas apiladas en la plataforma trasera de un vehículo. En las imágenes difundidas se observan varias filas de envases con tapas azules y etiquetas transparentes, una presentación similar a la del producto comercializado por Ciego Montero.
La maniobra consistía en utilizar pomos vacíos de esa marca, rellenarlos con agua de procedencia no verificada y colocarlos nuevamente en el mercado como si fueran productos legítimos. El uso de envases originales facilitaba el engaño al consumidor, en un país donde la escasez obliga a muchos compradores a acudir a canales informales.
La persona detenida enfrenta una denuncia por propagación de epidemia, según la versión difundida. Como parte del proceso, las autoridades tomaron muestras del líquido incautado para someterlo a análisis fisicoquímicos y microbiológicos.
Riesgo sanitario por agua no certificada
El principal peligro radica en que el agua intervenida no tenía controles de calidad ni garantías sanitarias. Sin esos procedimientos, los consumidores quedan expuestos a posibles contaminantes, bacterias u otras sustancias no aptas para el consumo humano.
Los investigadores también intentan determinar el origen del líquido utilizado para rellenar las botellas. Esa verificación busca precisar si se trataba de una operación organizada, si había otros participantes y cómo se movía el producto antes de llegar a los puntos de venta.
El volumen ocupado y el uso de un camión apuntan a una actividad con capacidad de distribución. No parece un hecho menor ni una venta improvisada. La cantidad decomisada sugiere una red con acceso a envases, transporte y compradores.
En los comentarios del post, algunos usuarios afirmaron haber detectado ventas similares en otras provincias.
“En Santiago de Cuba, hay cafeterías que venden el pomo de 1.5 litros con la etiqueta de Ciego Montero a 350 pesos, pero cuando pruebas el agua, es puro cloro; esa agua fue comprada en lugares no aptos para su venta”, indicó uno de los internautas.