Marco Rubio evita hablar de una intervención militar o un cambio de régimen en Cuba
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, evitó este miércoles confirmar si Washington busca provocar un cambio de régimen en Cuba mediante el colapso económico o si contempla una intervención militar.
El funcionario afirmó que el objetivo estadounidense es avanzar hacia un país donde los cubanos puedan disfrutar de prosperidad, seguridad y mejores condiciones de vida.
Rubio recibió una pregunta directa sobre las dos posibles vías durante un intercambio relacionado con la política de Estados Unidos hacia la Isla.
Sin embargo, no respaldó ninguna de las opciones planteadas y centró su respuesta en el resultado que espera alcanzar la administración estadounidense.
Rubio pide paciencia para impulsar cambios en Cuba
“Estamos preparados para ser muy realistas sobre cómo se hace eso y pacientes sobre cómo, en un proceso serio, se llega allí”, declaró el jefe de la diplomacia estadounidense. Sus palabras sugieren que Washington no espera una transformación inmediata y que analiza diferentes mecanismos para avanzar hacia ese objetivo.
El secretario de Estado tampoco detalló cuáles serían las medidas concretas que su gobierno estaría dispuesto a aplicar. Su respuesta dejó sin aclarar si Estados Unidos descarta por completo el uso de la fuerza militar o una estrategia dirigida a acelerar el colapso del sistema cubano.
Rubio indicó que Washington continuará conversando con La Habana sobre “los tipos de cambios que pueden hacer”. También aseguró que Estados Unidos está dispuesto a adoptar acciones que contribuyan a construir un futuro mejor para los ciudadanos de la Isla.
Estados Unidos continuará hablando con La Habana
“Queremos tener un futuro mejor y estamos dispuestos a hacer cosas que ayuden a llegar allí”, afirmó. La declaración apunta a que el gobierno estadounidense mantendrá abiertos determinados canales de comunicación con las autoridades cubanas, pese a sus críticas contra el modelo político y económico vigente.
El funcionario responsabilizó directamente a la cúpula gobernante por el deterioro económico y social que enfrenta el país. A su juicio, la principal causa de la crisis no se encuentra en factores externos, sino en la incapacidad del régimen para administrar la economía y garantizar condiciones de vida adecuadas.
“El problema más grande que tiene Cuba es que su régimen es un desastre. Su modelo económico no funciona y las personas que gobiernan el país no saben qué diablos están haciendo”, expresó Rubio al cuestionar la gestión de las autoridades de La Habana.
Rubio responsabiliza al régimen cubano por la crisis
El secretario de Estado sostuvo además que la dirigencia cubana teme la prosperidad y la expansión de las libertades económicas. Según explicó, una mayor autonomía de los ciudadanos podría reducir la capacidad del régimen para controlar a la población.
Las declaraciones de Rubio mantienen la presión política sobre La Habana, pero no definen una estrategia concreta para impulsar cambios dentro de Cuba. El funcionario evitó comprometer a Washington con una vía militar o con una política explícita de cambio de régimen, mientras insistió en que el propósito final es mejorar el futuro de los cubanos.