Cuba acumuló 542 protestas, denuncias y expresiones críticas durante octubre de 2026, en un mes marcado por violencia, apagones y dificultades para acceder a servicios básicos. Ciudadanos manifestaron su inconformidad mediante reclamos públicos, cacerolazos y otras acciones, según un registro independiente que identifica la inseguridad como principal motivo de malestar.
La fuente original de las cifras es el Observatorio Cubano de Conflictos (OCC), vinculado a la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba. Su informe mensual, contabiliza tanto manifestaciones como denuncias y expresiones críticas, por lo que el total no equivale a 542 protestas callejeras.
La inseguridad encabeza las denuncias en Cuba
El registro detallado incluye 119 eventos relacionados con inseguridad ciudadana, por delante de los 104 asociados a servicios públicos. Matanzas reunió 30 incidencias de inseguridad y La Habana, 22. Los casos recopilados abarcan robos, agresiones y muertes violentas que afectaron a familias de distintas provincias.
Entre los hechos reseñados aparece la muerte de Nilda Díaz Santana, de 58 años, quien recibió disparos en Cárdenas cuando intervino en un ataque contra su hija. El documento también recoge homicidios en Gibara y Habana del Este, además de ataques contra conductores para despojarlos de sus vehículos.
Apagones y falta de agua provocan reclamos
Las interrupciones eléctricas volvieron a impulsar movilizaciones. El balance identifica 24 protestas presenciales dentro de la categoría de desafíos al Estado policial, que sumó 88 eventos. Hubo cacerolazos en Cabañas, municipio Mariel, y manifestaciones en Santa Rita, Jiguaní, además de un bloqueo de la Avenida de Boyeros en La Habana.
La crisis energética también dificultó el suministro de agua. Según cifras oficiales recogidas en el informe, unos 2,5 millones de personas sufrían interrupciones del abasto y el 88 % de esas afectaciones respondía a problemas eléctricos. La acumulación de basura añadió dificultades a comunidades que enfrentaban varias carencias simultáneas.
En Mayarí, mujeres que bloquearon un puente consiguieron el restablecimiento de la electricidad y una entrega de arroz, según reportes citados por el OCC. El episodio figura entre las respuestas ciudadanas a problemas cotidianos que, durante octubre, mantuvieron activos los reclamos por servicios y alimentación.
El descenso del registro no demuestra una mejoría
Los 542 eventos representan una reducción del 18,25 % frente a los 663 de septiembre. Sin embargo, el observatorio advierte que esa caída no demuestra mejores condiciones de vida. Su serie histórica comparable registró 1.143 incidencias frente a 1.147 del mes anterior; ambas metodologías abarcan universos distintos y no deben sumarse.
La categoría de alimentación, inflación y agricultura reunió 63 eventos, siete más que en septiembre. Fue la única que aumentó dentro del registro detallado, mientras las familias continuaban denunciando dificultades para cubrir necesidades básicas y sostener su alimentación en medio del deterioro económico.
El balance también documentó 85 eventos relacionados con actos represivos y denuncias sobre restricciones médicas a presos. El OCC aclara que no todos los casos permiten atribuir la falta de tratamiento a una orden política específica, aunque advierte sobre la vulnerabilidad que provocan las carencias, el aislamiento y las limitaciones de visitas.