El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla afirmó este lunes que unos 7.000 contenedores con mercancías destinadas a Cuba permanecen retenidos en puertos de varios países debido a presiones que, según dijo, ejerce Estados Unidos sobre compañías navieras internacionales. El funcionario aseguró que las cargas fueron contratadas y pagadas bajo normas del comercio internacional y que la mayoría contiene alimentos, medicinas y dispositivos médicos.
Rodríguez realizó la denuncia mediante una publicación en su cuenta de X, donde vinculó la situación con las sanciones estadounidenses contra Cuba. El ministro calificó las supuestas presiones como parte de un “castigo colectivo” contra la población cubana y acusó a Washington de intentar limitar el comercio exterior de la isla.
El Gobierno cubano ha señalado en varias ocasiones las medidas estadounidenses como una de las causas de la crisis económica y de abastecimiento que atraviesa el país. Sin embargo, las autoridades estadounidenses sostienen que sus sanciones están dirigidas principalmente contra entidades vinculadas al aparato estatal y militar cubano.
Cuba vuelve a denunciar la retención de miles de contenedores
La cifra de los 7.000 contenedores ya había sido mencionada anteriormente por funcionarios cubanos. A finales de julio, el viceprimer ministro Óscar Pérez-Oliva Fraga presentó ese mismo dato ante la Asamblea Nacional y aseguró que las cargas permanecían detenidas en puertos del Caribe y otras regiones.
Días antes, la empresa estatal MediCuba denunció la retención de medicamentos en Jamaica y Colombia. Entre los productos mencionados estaban materiales para tratamientos de nefrología, bolsas de sangre y valproato de sodio.
El Gobierno cubano relaciona estas dificultades con las medidas aplicadas por Washington durante 2026, especialmente después de nuevas restricciones dirigidas contra empresas extranjeras que mantienen vínculos comerciales con entidades cubanas.
Sanciones a empresas vinculadas con Cuba afectan operaciones navieras
El contexto de la denuncia está relacionado con la Orden Ejecutiva 14404, firmada por el presidente Donald Trump el 1 de mayo de 2026. La medida amplió las sanciones secundarias contra compañías extranjeras que operen con determinadas entidades cubanas, especialmente aquellas vinculadas al conglomerado militar-empresarial GAESA.
Tras esas medidas, las navieras CMA CGM y Hapag-Lloyd suspendieron sus reservas hacia y desde Cuba, alegando riesgos relacionados con el cumplimiento de las regulaciones estadounidenses.
Posteriormente, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) estableció plazos para que empresas extranjeras rompieran vínculos con GAESA. En julio, Washington sancionó a la Terminal de Contenedores de Mariel S.A. y a Coral Marítima S.A., mientras que en agosto añadió nuevas entidades estatales cubanas a su lista de sanciones.
Debate sobre las causas de la crisis económica cubana
La denuncia de Bruno Rodríguez ocurrió una semana después de que Cuba presentara ante Naciones Unidas un informe sobre el impacto económico del embargo estadounidense. El documento calculó pérdidas superiores a los 8.000 millones de dólares entre marzo de 2025 y febrero de 2026.
El Gobierno cubano utiliza esas cifras para defender su posición diplomática contra la política estadounidense, aunque los datos no cuentan con verificación independiente.
Mientras las autoridades cubanas atribuyen gran parte de las dificultades económicas al embargo, críticos del sistema señalan también factores internos relacionados con décadas de planificación estatal, baja producción nacional y problemas estructurales de gestión económica.
Por ahora, el Gobierno cubano insiste en que miles de contenedores con productos esenciales permanecen detenidos y reclama cambios en la política de sanciones de Estados Unidos.