La industria turística cubana perdió 813.979 visitantes internacionales entre enero y agosto de 2026, en comparación con igual período del año anterior. Según las estadísticas de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), divulgadas el 24 de septiembre, solamente 450.353 personas llegaron a la Isla en esos ocho meses, una reducción del 64,4%. El retroceso coincide con la suspensión de conexiones aéreas, la escasez de combustible y las dificultades de funcionamiento de los servicios turísticos.
Los resultados muestran una contracción que se profundizó después de los primeros meses del año. Solo en agosto se contabilizaron 30.490 visitantes internacionales, una cantidad especialmente baja para un sector que depende de los viajeros extranjeros como fuente de ingresos. En comparación, durante los primeros ocho meses de 2025 habían llegado 1.264.332 personas, una diferencia que refleja la magnitud del deterioro registrado este año.
Canadá registra la mayor caída de visitantes a Cuba
El mercado canadiense continúa encabezando las estadísticas, pero también concentra una parte considerable de las pérdidas. Entre enero y agosto llegaron 128.400 visitantes procedentes de Canadá, frente a los 526.239 registrados un año antes. Esto representa una disminución del 75,6%, equivalente a casi 398.000 personas menos. La reducción está relacionada, entre otros factores, con las interrupciones de operaciones aéreas hacia Cuba.
La situación se agravó en febrero, cuando Air Canada suspendió sus servicios ante la falta de combustible de aviación. Otras compañías modificaron o cancelaron sus operaciones debido a las dificultades logísticas y al deterioro de las condiciones para viajar. En agosto, únicamente 755 visitantes canadienses llegaron a Cuba, frente a los 47.857 contabilizados durante el mismo mes de 2025.
El descenso también alcanzó a otros mercados tradicionales. Rusia aportó 21.563 viajeros durante los primeros ocho meses, una reducción superior al 70% respecto al año anterior. Estados Unidos registró 41.971 visitantes, aproximadamente la mitad de los contabilizados en 2025. México y Argentina también presentaron retrocesos, con 22.246 y 15.144 llegadas, respectivamente.
Los cubanos residentes en el extranjero representan el 23% de las visitas
Uno de los cambios más significativos aparece en la participación de la comunidad cubana emigrada. Entre enero y agosto viajaron a la Isla 103.481 residentes en el exterior, frente a 160.751 durante el mismo período de 2025. Aunque ese segmento también disminuyó un 35,6%, su peso dentro del total aumentó del 12,7% al 23%, debido a que los restantes mercados registraron pérdidas más pronunciadas.
La diferencia resulta todavía más evidente al observar agosto. Durante ese mes llegaron 14.956 cubanos residentes en otros países, equivalentes al 49,1% de todos los visitantes internacionales registrados. Esto significa que casi una de cada dos llegadas contabilizadas correspondió a personas de la comunidad emigrada, aunque no necesariamente viajaron por motivos turísticos.
La crisis energética y las cancelaciones de vuelos afectan al sector turístico
Los problemas de conectividad aérea se suman a los apagones, las dificultades de abastecimiento y las limitaciones de transporte dentro del territorio cubano. En septiembre, el Gobierno de Canadá recomendó a sus ciudadanos abandonar Cuba mientras existieran vuelos disponibles, debido al deterioro de las condiciones de seguridad y de los servicios esenciales. Estas circunstancias dificultan la recuperación de los mercados extranjeros.
El turismo representa una fuente importante de divisas para la economía nacional y sostiene actividades vinculadas con hoteles, restaurantes, transporte y servicios privados. La disminución de viajeros limita las oportunidades comerciales relacionadas con esas operaciones, aunque las estadísticas de llegadas no permiten calcular por sí solas cuánto dinero ha dejado de ingresar el sector durante 2026.
Ante el retroceso, el Gobierno cubano anunció medidas para ampliar la participación privada en determinados servicios turísticos, incluida la gestión hotelera y las actividades de transporte y excursiones. Sin embargo, los datos disponibles hasta agosto muestran que la recuperación continúa condicionada por las conexiones aéreas, el suministro energético y la capacidad de ofrecer servicios estables a quienes visitan la Isla.