Cuba cerró 2025 con 136.214 fallecimientos, una cifra que prácticamente duplicó los nacimientos registrados durante el mismo período y agravó el retroceso demográfico del país.
Los datos oficiales, desglosados nuevamente este miércoles 4 de noviembre de 2026, muestran que las muertes aumentaron en 8.116 respecto al año anterior, mientras la emigración y el envejecimiento continúan reduciendo la población residente.
Según la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), durante 2024 se contabilizaron 128.098 defunciones, frente a las 136.214 del año siguiente. El incremento equivale aproximadamente al 6,3%. La agencia EFE confirmó estas cifras y destacó que el balance de 2025 figura entre los más elevados de la última década, solamente superado por el registrado durante la pandemia de COVID-19 en 2021.
La Habana concentra la mayor cantidad de fallecimientos
La capital encabezó el registro provincial con 29.646 defunciones. Santiago de Cuba ocupó el segundo puesto, con 12.431, seguida por Holguín, donde murieron 12.175 personas. En conjunto, estos tres territorios concentraron cerca del 40% de los fallecimientos reportados nacionalmente.
En el extremo contrario aparecen Mayabeque, con 4.624 muertes, Cienfuegos, con 4.801, y Ciego de Ávila, con 4.970. A escala municipal, Santiago de Cuba contabilizó 6.677 fallecimientos, mientras Ciénaga de Zapata registró solamente 55. Estas diferencias reflejan cantidades absolutas y no permiten comparar directamente el riesgo de morir entre localidades con poblaciones distintas.
Cuba registra casi el doble de muertes que de nacimientos
El desequilibrio resulta más evidente al examinar la natalidad. Durante 2025 nacieron 68.064 niños, frente a los más de 136.000 fallecidos. La diferencia dejó un saldo natural negativo de 68.150 habitantes, incluso antes de considerar las personas que abandonaron el territorio nacional.
A esta tendencia se suma una fecundidad de apenas 1,29 hijos por mujer, insuficiente para garantizar el reemplazo generacional. Además, el 26,7% de los habitantes tiene 60 años o más, una proporción que incrementa las necesidades de asistencia médica, pensiones y servicios sociales.
La emigración profundiza la crisis demográfica cubana
Las estadísticas oficiales indican que Cuba perdió 313.414 habitantes durante 2025 y terminó el año con una población efectiva de 9.434.593 personas. El saldo migratorio negativo superó las 245.000 personas, reflejo de la salida sostenida de residentes hacia otros países.
El aumento de las defunciones coincide con problemas persistentes en los hospitales, escasez de medicamentos, dificultades alimentarias y prolongados apagones. No obstante, las estadísticas generales no permiten atribuir directamente el incremento de muertes a estos factores sin un análisis específico de sus causas.
Los problemas sanitarios también generan preocupación. Un informe reciente sobre la salud pública cubana señaló incrementos en las muertes por enfermedades cardíacas, neumonía y afecciones renales, además de una reducción del personal médico disponible. Estos datos muestran la presión que enfrenta el sistema de atención sanitaria.
La combinación de baja natalidad, envejecimiento y emigración plantea dificultades crecientes para la economía cubana. Con menos trabajadores y una proporción mayor de adultos mayores, el país deberá afrontar una demanda creciente de cuidados y servicios públicos en medio de una prolongada crisis económica.