GAESA estaría utilizando a empresas privadas cubanas para beneficiarse de las importaciones de combustible procedentes de Estados Unidos, pese a las restricciones impuestas por Washington.
Una investigación divulgada el martes 3 de noviembre de 2026 señala que el conglomerado militar mantiene el control de la distribución y los ingresos generados por estas operaciones, aunque las compras sean realizadas por MIPYMES autorizadas.
Estados Unidos estrecha el cerco energético sobre GAESA, el conglomerado militar que controla la economía cubana
Un dossier del analista Emilio Morales reveló que el aparato militar del régimen utiliza MIPYMES como intermediarias para sortear las sanciones y preservar sus fuentes de financiamiento en dólares— CENTRO Digital (@radiocentroec) November 3, 2026
El economista Emilio Morales, vicepresidente de Cuba Siglo 21 y presidente de Havana Consulting Group, presentó estas conclusiones en un informe titulado El control del combustible: nuevo instrumento de presión sobre el Estado mafioso cubano. El documento advierte que las facilidades comerciales concedidas al sector privado podrían favorecer indirectamente a entidades militares sancionadas.
Cómo GAESA controlaría el dinero del combustible importado
La investigación explica que las empresas importadoras dependen de instalaciones pertenecientes a Inmobiliaria CIMEX para comercializar sus productos. Los consumidores deben utilizar las tarjetas Clásica y Clásica Empresarial, administradas por FINCIMEX, mientras que los fondos recaudados terminan en cuentas del Banco Financiero Internacional, vinculado al conglomerado militar.
Morales estima que esa institución bancaria concentra más del 95% de las operaciones comerciales y empresariales realizadas en divisas dentro del país. Este sistema permitiría a GAESA obtener ingresos incluso cuando las transacciones aparecen formalmente registradas a nombre de negocios independientes.
Documentos internos examinados por ADN Cuba identifican a 21 suministradores de CIMEX, incluidos al menos 16 negocios privados. Una factura recoge la entrega de 23.000 litros de gasolina por aproximadamente 53.000 dólares a un establecimiento Oro Negro. Los márgenes comerciales atribuidos a CIMEX oscilan entre 17 y 30 centavos por litro.
Solo 42 MIPYMES habrían recibido autorización inicial
El acceso al negocio también presenta restricciones. De aproximadamente 390 pequeñas y medianas empresas convocadas inicialmente, solo 42 consiguieron autorización durante las primeras etapas. El investigador sostiene que algunas mantienen relaciones con estructuras empresariales cercanas a GAESA, lo que genera interrogantes sobre su independencia.
Otro obstáculo es el capital necesario. Según los cálculos presentados, importar un isotanque con 25.000 litros costaría alrededor de 90.487 dólares en gasolina y 134.262 dólares en diésel. Las operaciones requieren inversiones elevadas, varios contenedores y pagos inmediatos, condiciones difíciles para pequeños emprendedores.
Estados Unidos investiga posibles desvíos de combustible hacia el régimen
Entre enero y agosto de 2026, las exportaciones estadounidenses de combustible y derivados hacia Cuba alcanzaron aproximadamente 232 millones de dólares, según cifras del U.S.-Cuba Trade and Economic Council citadas en el estudio. Solo agosto concentró 74,86 millones, un volumen que, según el especialista Jorge Piñón, sugiere una participación importante de CUPET.

Las autoridades estadounidenses también reportaron la interceptación de 90 envíos destinados a ENETEC, equivalentes a unos 600.000 galones valorados en 2,8 millones de dólares. En octubre, el Departamento de Estado reconoció que no podía descartar que determinados suministros terminaran beneficiando a entidades relacionadas con el Gobierno cubano.
Para Morales, el problema fundamental radica en que GAESA conserva el dominio de las gasolineras, los mecanismos de cobro y las instituciones financieras. Mientras esa estructura permanezca intacta, advierte, las autorizaciones estadounidenses al sector privado no garantizarían que los ingresos del combustible queden fuera del alcance militar.