El Gobierno de San Petersburgo entregó oficialmente a Cuba tres ambulancias equipadas y un automóvil Lada Iskra para apoyar los servicios médicos de La Habana, Matanzas y Santiago de Cuba.
La ceremonia se celebró el 3 de octubre en el Hospital Docente Ginecobstétrico Ramón González Coro, en La Habana, mientras el sistema sanitario cubano enfrenta escasez de medicamentos, combustible, insumos y personal.
La donación había sido acordada en noviembre de 2025 durante una visita a Cuba del gobernador de San Petersburgo, Aleksandr Beglov. Aunque la entrega oficial ocurrió ahora, las ambulancias se encontraban en la Isla desde agosto, según reportes de medios independientes. El envío forma parte de la cooperación entre Moscú y La Habana.
Tres ambulancias para el programa materno-infantil
Los vehículos serán destinados principalmente al Programa de Atención Materno-Infantil (PAMI) y prestarán servicios en La Habana, Matanzas y Santiago de Cuba. Las ambulancias cuentan con ventiladores, electrocardiógrafos y otros dispositivos necesarios para atender y trasladar pacientes. El donativo también incluye un Lada Iskra, modelo del fabricante ruso AvtoVAZ lanzado comercialmente en 2025.
Durante la ceremonia, el embajador ruso en Cuba, Víctor Koronelli, presentó la entrega como una muestra de los vínculos históricos entre ambos gobiernos. El diplomático aseguró que el traslado de los vehículos había sido complejo y responsabilizó a las sanciones estadounidenses de parte de las dificultades.
Donativo llega en medio del deterioro hospitalario
Las nuevas unidades llegan cuando el sistema sanitario enfrenta una crisis que afecta tanto la asistencia hospitalaria como los servicios de emergencia. Más de 100.000 pacientes permanecen en listas de espera quirúrgica, incluidos unos 12.000 menores, según datos oficiales citados por medios independientes.
La falta de medicamentos también continúa afectando a hospitales y farmacias estatales. Durante 2026, cifras oficiales indicaron que 461 de los 651 fármacos incluidos en el Cuadro Básico Nacional no estaban disponibles. También existen reportes de escasez de antibióticos, jeringuillas y otros materiales básicos.
La crisis del transporte sanitario tampoco comenzó con esta entrega. En enero, los ministerios de Salud Pública y Transporte anunciaron la incorporación de 50 ambulancias nuevas. Reportes posteriores señalaron, sin embargo, que las restricciones de combustible y otras deficiencias operativas limitaron su impacto en la atención de emergencias.
Combustible y mantenimiento condicionan el impacto
La entrega también genera interrogantes sobre la capacidad del sistema para mantener operativas las nuevas unidades. Hasta el momento no se ha detallado cómo será distribuida cada ambulancia entre las instituciones beneficiarias ni qué garantías existen sobre combustible, mantenimiento y disponibilidad de repuestos.
El Gobierno cubano y la representación rusa atribuyen buena parte de las dificultades económicas y sanitarias a las sanciones de Estados Unidos. Medios independientes y voces críticas, en cambio, señalan además problemas internos como desinversión, deterioro de la infraestructura, deficiencias administrativas, pérdida de personal médico y una gestión ineficiente de los recursos.
Las tres ambulancias pueden aliviar necesidades concretas dentro del programa materno-infantil, pero representan una incorporación limitada frente a la magnitud de la crisis sanitaria. Su utilidad dependerá de que existan combustible, piezas, mantenimiento, personal e insumos suficientes para mantenerlas en funcionamiento.