Llegan nuevas ambulancias a Cuba mientras hospitales se están en la crisis
El lote recién importado incluye ambulancias Dongfeng, con unidades eléctricas y otras de diésel
La empresa estatal Transimport inició la extracción de un nuevo lote de ambulancias llegadas a Cuba, en coordinación con el Ministerio de Salud Pública y autoridades portuarias, para destinarlas al Sistema Integrado de Urgencias Médicas de La Habana, esto mientras el país enfrenta una crisis sanitaria marcada por la falta de vehículos, medicinas, personal y condiciones hospitalarias mínimas.
Según la información difundida por la Agencia Cubana de Noticias, el lote incluye ambulancias Dongfeng, con unidades eléctricas y otras de diésel. La Agencia Publicitaria Publicentro, adscrita al Ministerio del Transporte, comenzó además la rotulación de los vehículos.
Directivos de esa entidad afirmaron que su participación “constituye un respaldo visual al proceso de revitalización del servicio de urgencias médicas en Cuba”. Sin embargo, el reporte oficial evitó precisar cuántas ambulancias llegaron al país, un dato básico para medir el alcance real de la entrega.
La nueva importación se suma a otras adquisiciones anunciadas en los últimos meses. En febrero, el régimen incorporó 25 ambulancias eléctricas chinas para traslados en La Habana. En enero, también informó la compra de 50 unidades para varias provincias.
El déficit de ambulancias sigue golpeando a la Isla
Pese a la propaganda oficial, el déficit continúa siendo grave. El propio Ministerio de Salud Pública reconoció en 2023 que Cuba solo cuenta con el 39,6% de las ambulancias que necesita a nivel nacional.
Matanzas muestra la dimensión del problema. La provincia recibió tres vehículos en enero, pero solo dispone de 16 ambulancias operativas de las 54 requeridas. Es decir, funciona con menos de un tercio de la flota mínima necesaria para responder a urgencias médicas.
La falta de ambulancias forma parte de un deterioro más amplio del sistema sanitario cubano. En febrero, el ministro José Ángel Portal Miranda habló de un “deterioro acelerado” del sector, agravado por apagones de hasta 20 horas diarias y por la escasez de combustible.
Hospitales deteriorados y miles de cirugías aplazadas
Las cifras oficiales reflejan una crisis que va más allá del transporte médico. Más de 96.000 cirugías han sido pospuestas. Solo el 30% del cuadro básico de medicamentos se encuentra disponible en farmacias y hospitales.
A ello se suma el deterioro de centros asistenciales. El Hospital Calixto García registró un derrumbe parcial de techo en noviembre de 2025. En enero de 2026, el Hospital Clínico Quirúrgico Juan Bruno Zayas reportó aguas albañales bajo camas de pacientes.
La mortalidad infantil también confirma el retroceso. Pasó de 3,9 por mil en 2018 a cerca de 8,2 por mil en 2025. En Guantánamo, la tasa llegó a 13,9 por mil en mayo de 2025. Miguel Díaz-Canel admitió ante el Partido Comunista una situación “indudablemente” crítica.
La crisis ya generó alertas fuera de Cuba. El director general de la OMS calificó el panorama sanitario cubano como “profundamente preocupante” en marzo. La ONU activó un plan humanitario de emergencia por 94,1 millones de dólares para asistir a unos 2 millones de personas en 63 municipios.
Entre 2010 y 2022, el régimen cerró 63 hospitales, 187 hogares maternos y 45 clínicas dentales, según datos oficiales. Además, entre 2021 y 2022 emigraron más de 12.000 médicos y más de 7.400 enfermeras. Frente a ese escenario, un lote de ambulancias sin cifra pública difícilmente puede presentarse como una solución real.



