Un ciudadano de origen cubano que decidió optar por la autodeportación desde los Estados Unidos con ayuda de la aplicación CBP Home, compartió su experiencia con el periodista Mario J. Pentón, revelando detalles preocupantes del proceso.
A pesar de que habĆa informado previamente al Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglĆ©s) que su destino serĆa la región oriental de Cuba, terminó siendo enviado a La Habana, sin recibir los 1.000 dólares prometidos por el DHS para aquellos que se autodeportan voluntariamente.
¿Cómo fue el proceso?
El migrante, quien ingresó a EEUU en agosto de 2024 bajo un parole humanitario, decidió registrarse en la plataforma CBP Home poco después de perder su permiso de trabajo en junio de 2025, buscando una posible salida organizada por el DHS.
Un mes mĆ”s tarde, empezó a recibir comunicaciones del DHS, pidiĆ©ndole que llamara a un nĆŗmero especĆfico para coordinar su autodeportación.
A pesar de mĆŗltiples intentos fallidos para contactar al DHS, el migrante recibió finalmente un correo que incluĆa una posible fecha de vuelo y la solicitud de una foto de su pasaporte.
Durante el proceso, preguntó sobre el pago del estipendio prometido en Cuba, pero las respuestas fueron evasivas. Se le indicó que el pago solo se realizarĆa una vez llegara a la Isla, lo que aumentó sus dudas.
Una travesĆa marcada por la incertidumbre
El dĆa antes de su salida, comenzó a recibir constantes recordatorios, tanto por llamadas telefónicas como por correos electrónicos, sobre su vuelo. TambiĆ©n se le solicitó reportar su ubicación durante el trayecto, desde el check-in hasta el paso por inmigración.
Al llegar a La Habana, fue sometido a un interrogatorio incómodo por parte de las autoridades comunistas en inmigración, donde le realizaron preguntas sobre su estatus y su historial laboral. El cubano temió que no se le permitiera ingresar al paĆs, pero despuĆ©s de varios interrogatorios, finalmente logró salir del aeropuerto.
La frustración se agrava en Cuba
Una vez en Cuba, el migrante intentó ponerse en contacto con las autoridades pertinentes para confirmar el pago prometido, pero no recibió respuesta alguna, lo que aumentó su frustración.
En su comunicación con el DHS antes de su partida, el migrante habĆa advertido que, debido al embargo, no serĆa posible recibir el pago en Cuba, pero le aseguraron que no habĆa motivo de preocupación.
El hombre, que decidió compartir su historia, advirtió a otros migrantes sobre su experiencia y les aconsejó pensar cuidadosamente antes de registrarse en la plataforma CBP Home, dado que su experiencia fue insatisfactoria y llena de promesas incumplidas.