Cubanos católicos reparten chocolate caliente y abrigo a personas sin hogar
La acción se amplió gracias al respaldo del Grupo de Ayudas del Club Montaña Santiago de Cuba, en medio de la peor ola invernal en décadas
En medio de una de las madrugadas más frías registradas en los últimos años en Cuba, integrantes de la comunidad católica de Sant’Egidio realizaron una jornada de ayuda directa a personas sin hogar en la ciudad de Santiago de Cuba.
Los integrantes de la iglesia católica repartieron ropa de abrigo y bebidas calientes a quienes pasaron la noche a la intemperie.
La iniciativa se desarrolló mientras gran parte de la población enfrentaba temperaturas inusualmente bajas, en un contexto marcado por apagones prolongados, escasez de recursos básicos y una crisis económica que limita la capacidad de muchas familias para adquirir ropa de invierno.
De acuerdo con reportes de medios independientes y Asere Noticias, miles de cubanos atraviesan las noches sin electricidad, sin calefacción y con ingresos insuficientes para comprar abrigos, mantas o incluso alimentos calientes.
Los voluntarios de Sant’Egidio recorrieron zonas donde suelen dormir personas en situación de calle, como portales, terminales y aceras, con el objetivo de ofrecer apoyo inmediato y acompañamiento humano.
En una publicación difundida en redes sociales, la comunidad explicó que las bajas temperaturas los llevaron a preguntarse cómo estarían enfrentando la noche quienes viven sin techo, lo que motivó la salida solidaria para entregar abrigo y chocolate caliente, además de un mensaje de cercanía.
Durante la jornada, uno de los beneficiarios, identificado como Roberto, expresó su agradecimiento visiblemente conmovido, al señalar que, en medio del frío, la ayuda recibida fue una señal de que no estaban solos.
La acción se amplió gracias al respaldo del Grupo de Ayudas del Club Montaña Santiago de Cuba, cuyos miembros y colaboradores donaron ropa de invierno y mantas.
Parte de esos insumos fue destinada también al Hogar de Ancianos, lo que permitió beneficiar a otros sectores vulnerables de la ciudad. Desde el propio club destacaron la rápida respuesta solidaria de quienes aportaron sin dudar ante la emergencia.
El activista santiaguero Yassero Sosa Tamayo se sumó a los mensajes difundidos en redes sociales, al describir la escena como una situación límite vivida por personas que intentaban protegerse del frío durante la madrugada.
En su testimonio subrayó que no se trataba de gestos extraordinarios, sino de una respuesta básica ante una realidad marcada por la necesidad y la falta de protección.
Según el Instituto de Meteorología de Cuba, la madrugada fue catalogada como notablemente fría, con temperaturas entre 11 y 14 grados Celsius en amplias zonas del país, y un récord histórico de 1.4 grados en Indio Hatuey, Matanzas, la cifra más baja registrada para un mes de febrero desde 1996. El fenómeno estuvo asociado a una masa de aire de origen ártico.
En un escenario donde el Estado no logra cubrir las necesidades básicas de amplios sectores de la población, organizaciones religiosas, en particular la Iglesia católica, han asumido un papel clave en la atención a personas vulnerables.
De acuerdo con reportes de la prensa independiente, estas iniciativas de caridad se han vuelto cada vez más frecuentes ante el agravamiento de la crisis social, la pobreza y el abandono institucional que afecta a miles de cubanos en todo el país.


