Delta Air Lines despidió a 15 trabajadores del Aeropuerto Internacional de Miami después de una investigación interna relacionada con posibles irregularidades en operaciones vinculadas a vuelos hacia Cuba. La revisión incluyó la asignación de asientos, cobros por equipaje adicional y la venta de boletos mediante agencias de viajes, mientras una de las empleadas afectadas presentó una demanda federal contra la compañía.
Trece de los 15 trabajadores despedidos eran latinos. Entre ellos figura Annette Feliciano, puertorriqueña con 27 años de antigüedad en Delta, quien sostiene que la auditoría realizada por la aerolínea no encontró irregularidades atribuibles a su actuación.
Empleada con 27 años en Delta demanda a la aerolínea
Feliciano presentó una demanda contra Delta por presunta discriminación racial y por edad, represalias y ambiente laboral hostil. Las acusaciones deberán ser evaluadas durante el proceso judicial y, hasta ahora, no constituyen hechos probados.
La demanda fue registrada el 30 de septiembre ante un tribunal federal del sur de Florida. El caso coloca bajo escrutinio las razones de los despidos y el procedimiento seguido por la empresa durante la investigación interna.
Delta no ha explicado públicamente las causas específicas que llevaron al despido de cada trabajador. Tampoco ha detallado qué irregularidades encontró en cada caso ni si todos los empleados estaban vinculados a las mismas operaciones.
Investigación incluyó boletos, equipaje y asignación de asientos
La revisión interna se concentró en varios procesos relacionados con los vuelos a Cuba. Entre ellos aparecen la selección y asignación de asientos, los cobros por maletas adicionales y la comercialización de pasajes mediante agencias de viajes.
Estas operaciones tienen especial relevancia en la ruta Miami-La Habana, donde una parte considerable de los pasajeros viaja por motivos familiares y transporta equipaje hacia la Isla. Cualquier irregularidad en esos procesos puede tener impacto económico para clientes y para la propia aerolínea.
El caso ocurre además en un momento de ajustes en las operaciones de Delta hacia Cuba. La compañía había reducido sus frecuencias entre Miami y La Habana, pasando de dos vuelos diarios a uno, en medio de una menor demanda y dificultades en el mercado aéreo hacia la Isla.
Delta mantiene un vuelo diario entre Miami y La Habana
Pese a la reducción, Delta continúa operando un vuelo diario entre Miami y La Habana. El Departamento de Transporte también ha permitido recientemente que varias aerolíneas mantengan inactivas determinadas frecuencias hacia Cuba sin perder sus derechos sobre esas rutas.
La demanda de Feliciano podría aportar nuevos detalles sobre la investigación interna y los criterios utilizados para despedir al personal. Por ahora, las acusaciones de discriminación y represalias corresponden a la versión presentada por la trabajadora y tendrán que ser examinadas por el tribunal federal.