El terremoto de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto de 2026 en Colombia provocó escenas de pánico entre pasajeros del MIO Cable de Cali y del cable aéreo de Manizales, cuyas cabinas quedaron suspendidas y se balancearon durante el movimiento.
Videos difundidos en redes sociales mostraron a los usuarios rezando, llorando y tratando de mantener la calma mientras los sistemas activaban sus protocolos de seguridad.
El sismo tuvo su epicentro en San José del Palmar, departamento del Chocó. Una de las fuentes consultadas lo describió como el terremoto más fuerte registrado en el país durante la última década. La intensidad del movimiento obligó a detener temporalmente algunas góndolas mientras se verificaban las condiciones de los cables y las instalaciones.
Pasajeros rezan mientras las cabinas se balancean
Uno de los videos que alcanzó mayor repercusión fue grabado dentro de una de las cabinas. Las imágenes muestran el movimiento del vehículo mientras varios ocupantes expresan su temor. “Dios mío, por favor, Dios mío”, se escucha decir a uno de los pasajeros mientras otros comienzan a rezar.
Algunas personas se abrazaron y lloraron mientras esperaban que cesaran las sacudidas. Otros usuarios intentaron conservar la calma o continuaron grabando con sus teléfonos. Los videos captaron diferentes reacciones ante la imposibilidad de abandonar inmediatamente las cabinas mientras permanecían suspendidas a varios metros de altura.
Los sistemas de transporte activaron medidas de seguridad ante el terremoto. Las cabinas fueron detenidas temporalmente mientras los operadores revisaban las instalaciones para reducir posibles riesgos. Según la información recopilada, también se habrían utilizado altavoces para pedir tranquilidad y paciencia a los pasajeros durante la emergencia.
Pasajeros fueron evacuados tras el terremoto
Los ocupantes de los sistemas de Cali y Manizales pudieron posteriormente ser trasladados o evacuados sin que se reportaran víctimas entre ellos. En el caso de Manizales, una de las fuentes mencionó daños materiales menores en algunas estructuras relacionadas con las estaciones de abordaje.
Las imágenes comenzaron a circular con rapidez en plataformas digitales y generaron cientos de reacciones. Parte de los usuarios centró sus comentarios en la forma en que los pasajeros recurrieron a la oración durante los momentos de mayor incertidumbre dentro de las cabinas.
Algunos internautas reflexionaron sobre cómo las personas suelen recordar a Dios ante situaciones extremas. Otros respondieron con humor o sarcasmo y aseguraron que preferirían enfrentar un terremoto “en el suelo y no en los aires”, en referencia al temor que produce permanecer suspendido durante un movimiento sísmico.
Videos del teleférico generan debate en redes sociales
Las bromas también provocaron críticas. Varios usuarios cuestionaron que se ridiculizara a quienes atravesaban una situación de peligro. Otros criticaron a las personas que continuaron grabando mientras algunos pasajeros gritaban, lloraban o rezaban dentro de las cabinas.
El episodio se convirtió en una de las imágenes más llamativas asociadas al terremoto del 10 de agosto al mostrar la tensión vivida por quienes permanecieron atrapados temporalmente en los sistemas de transporte por cable. Una de las fuentes proporcionadas atribuye al desastre más de 200 fallecidos y graves derrumbes en el occidente colombiano, aunque esa cifra requiere confirmación oficial antes de presentarse como un balance definitivo.