Dos trabajadores cubanos murieron el martes 16 de junio mientras cumplían funciones en la empresa estatal Labiofam de Villa Clara, tras quedar expuestos a gases tóxicos durante la limpieza de un tanque de miel de purga. Un periodista oficialista cercano a una de las víctimas sostuvo que el hecho pudo evitarse con medidas adecuadas de seguridad laboral.
Las víctimas fueron identificadas como Luis Díaz, conocido como Yunior, y Eduardo, cuyo apellido no fue divulgado. La información apareció primero en una publicación de Facebook del periodista Francisnet Díaz Rondón, reportero del periódico provincial Vanguardia y amigo de Díaz.
Según el relato de Díaz Rondón, Luis recibió la orden de limpiar el interior del tanque. Los gases tóxicos concentrados comenzaron a asfixiarlo, provocaron que perdiera fuerzas y le impidieron salir por sus propios medios del depósito.
Eduardo, compañero de trabajo y amigo de Luis, intentó auxiliarlo al percatarse de la situación. Sin embargo, también quedó expuesto a las sustancias acumuladas en el tanque y falleció en el lugar. El incidente dejó dos familias en duelo y abrió interrogantes sobre los protocolos aplicados.
El periodista cuestionó que este tipo de sucesos sean descritos únicamente como accidentes. A su juicio, se trató de una situación “perfectamente evitable”, pues las labores de riesgo requieren equipos de protección, capacitación previa, supervisión y mecanismos seguros de rescate.
La Empresa Labiofam de Villa Clara confirmó las muertes dos días después mediante una breve nota publicada en Facebook. La entidad señaló que los empleados fallecieron “mientras cumplían con sus funciones laborales”, pero no identificó a las víctimas ni explicó cómo ocurrió el incidente.
El comunicado, firmado por el director general Raydel Rodríguez Ponce, informó del inicio de una investigación para esclarecer las circunstancias. La administración prometió divulgar los resultados al finalizar el proceso y transmitió condolencias a los familiares, amigos y compañeros de los fallecidos.
Hasta ese momento, la prensa oficial provincial y los medios nacionales cubanos no habían informado sobre el caso. El silencio inicial generó nuevas críticas por la falta de transparencia con que las instituciones estatales manejan accidentes laborales y hechos con víctimas mortales.
Una encuesta de la Asociación Sindical Independiente de Cuba, realizada en 2025 entre 444 trabajadores, reveló que el 82,4% no había recibido formación formal sobre salud y seguridad laboral. Más de la mitad denunció falta de capacitación y medios de protección, mientras el 95,5% dijo desconfiar de las instituciones gubernamentales para reclamar apoyo.
La Oficina Nacional de Estadísticas e Información registró 934 accidentes laborales en Cuba durante 2024. Aunque el total disminuyó frente al año anterior, las muertes se mantuvieron en 52. El Gobierno cubano tampoco ha ratificado varios convenios internacionales sobre prevención de riesgos, accidentes de trabajo y protección de los empleados.