Autoridades federales de Estados Unidos revelaron este miércoles 7 de octubre en Miami que más de 600.000 galones de combustible interceptados en Florida y Texas tenían como destino final a ENETEC S.A., una empresa estatal cubana sancionada por Washington.
La operación permitió retener 90 cargamentos con un valor conjunto estimado en 2,8 millones de dólares, según informaron representantes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) durante una conferencia de prensa.
Los funcionarios explicaron que la investigación permitió identificar una presunta maniobra para enviar combustible desde territorio estadounidense hacia Cuba pese a las restricciones vigentes sobre determinadas entidades estatales de la Isla.
Más de 600.000 galones quedaron retenidos en Florida y Texas
La mayor parte del combustible fue localizada en Port Everglades, en el sur de Florida. Allí, las autoridades inmovilizaron 71 tanques que almacenaban aproximadamente 500.000 galones de biodiésel.
La pesquisa también condujo hasta el puerto de Houston, en Texas, donde otros 19 cargamentos fueron detenidos antes de salir de Estados Unidos. Esos envíos sumaban alrededor de 120.000 galones adicionales.
En total, ambas operaciones impidieron que cerca de 620.000 galones de combustible continuaran su ruta hacia Cuba.
Según las autoridades, las pesquisas comenzaron después de detectar movimientos comerciales considerados sospechosos y revisar documentación relacionada con embarques que partían desde puertos estadounidenses rumbo a La Habana.
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ENETEC aparece como destinataria de los embarques
El punto clave de la investigación fue determinar que el combustible acabaría en manos de ENETEC S.A., compañía estatal cubana dedicada a la comercialización mayorista de combustibles y otros productos vinculados con el sector energético.
La empresa, con sede en La Habana, fue incluida en julio entre las entidades cubanas alcanzadas por sanciones de Estados Unidos. Ese antecedente llevó a las agencias federales a reforzar el seguimiento de los envíos y detenerlos antes de que abandonaran territorio estadounidense.
Las autoridades consideran que detrás de las operaciones existían mecanismos diseñados para esquivar los controles de exportación y ocultar el verdadero destinatario de los productos.
Uno de los métodos detectados en investigaciones recientes consistió en utilizar espacios poco habituales dentro de embarcaciones para transportar combustible. En septiembre, el buque Grace fue interceptado después de que se descubriera producto almacenado en tanques de lastre, compartimentos normalmente destinados a contener agua de mar.
La incautación golpea a Cuba en medio de una severa crisis energética
La pérdida de más de 600.000 galones representa otro revés para el suministro energético de Cuba, que atraviesa una prolongada escasez de combustible y una crisis del sistema eléctrico.
Las dificultades para garantizar diésel y otros derivados del petróleo se han combinado con averías en termoeléctricas, falta de mantenimiento y problemas estructurales que mantienen a gran parte del país sometida a apagones prolongados.
Mientras el gobierno cubano intenta obtener combustible mediante diferentes proveedores y rutas comerciales, Washington ha reforzado la vigilancia sobre operaciones vinculadas con entidades estatales sancionadas.