Estados Unidos desarrolló recientemente maniobras militares en su Base Naval de Guantánamo, en el oriente de Cuba, para comprobar cómo responderían sus sistemas de seguridad ante incursiones de drones. Los ejercicios, divulgados el martes 3 de noviembre de 2026, reunieron a especialistas de varias unidades estadounidenses y reprodujeron escenarios de amenazas aéreas. Las pruebas forman parte de los esfuerzos del Pentágono para reforzar la protección de sus instalaciones estratégicas.
La Estación Naval de Guantánamo dio a conocer las actividades mediante su cuenta oficial de Facebook, bajo la denominación No Fly Zone. Según la publicación, las operaciones estuvieron dirigidas a evaluar la capacidad de localizar y contrarrestar pequeñas aeronaves no tripuladas. El comunicado incluyó fotografías del entrenamiento, pero no precisó las fechas exactas de las maniobras ni sus resultados técnicos.
¿Cómo fueron los ejercicios militares de EEUU en Guantánamo?
Durante las prácticas se empleó una modalidad denominada red air, que consiste en asignar a fuerzas participantes el papel de un adversario. Mediante este procedimiento, los equipos encargados de la seguridad deben reaccionar ante situaciones simuladas y comprobar si sus protocolos funcionan adecuadamente. Se trata de un entrenamiento que no implica la existencia de un ataque verdadero.
Entre los participantes figuraron especialistas de la Fuerza de Tarea Conjunta Interinstitucional 401, conocida como JIATF-401, así como representantes de las Fuerzas Navales del Comando Sur y la Cuarta Flota estadounidense. También participaron integrantes del Comando de Desarrollo de Capacidades de Combate del Ejército y del propio SOUTHCOM. La cooperación permitió reunir personal con experiencia en distintas tecnologías defensivas.
Las autoridades militares no informaron cuántos drones utilizaron ni identificaron los dispositivos empleados para detectarlos o neutralizarlos. Tampoco comunicaron si los operadores consiguieron interceptar todos los objetivos previstos. Por tanto, las fotografías y explicaciones difundidas permiten confirmar que hubo entrenamiento, pero no establecer el nivel de efectividad alcanzado por los sistemas examinados.
¿Existe una amenaza de drones cubanos contra la Base Naval?
El anuncio ocurre meses después de que Axios publicara información atribuida a fuentes de inteligencia estadounidenses sobre la presunta adquisición de más de 300 drones militares por parte de Cuba desde 2023. El reportaje señaló que los aparatos procederían de Rusia e Irán y tendrían diferentes capacidades. Sin embargo, no se han presentado públicamente pruebas independientes que permitan verificar la cantidad o las características de ese supuesto arsenal.
Aquella investigación también mencionó conversaciones atribuidas a funcionarios cubanos sobre posibles acciones contra Guantánamo, embarcaciones de Estados Unidos y Key West, Florida. El Gobierno cubano rechazó las acusaciones de planes agresivos y defendió su derecho a la protección militar del territorio nacional. Las autoridades estadounidenses tampoco señalaron entonces que existiera una ofensiva inminente.
No se ha demostrado que los simulacros divulgados esta semana respondan directamente a esas informaciones. La comunicación de la estación naval presenta las actividades como parte de la preparación frente a sistemas aéreos no tripulados, una tecnología utilizada tanto para reconocimiento como para operaciones militares. Relacionar los ejercicios con un ataque cubano previsto iría más allá de las evidencias disponibles.
Pentágono refuerza sus capacidades militares en el Caribe
La unidad JIATF-401 fue creada en agosto de 2025 para acelerar la incorporación de herramientas destinadas a detectar, identificar y contrarrestar drones. Además, el Comando Sur anunció en octubre de 2026 nuevas capacidades vinculadas con sistemas autónomos en Guantánamo. Estas iniciativas buscan mejorar el entrenamiento y la respuesta de las fuerzas estadounidenses ante riesgos tecnológicos.
La base conserva importancia para las operaciones navales, la vigilancia y el apoyo logístico de Washington en el Caribe. Estados Unidos mantiene el control de la instalación desde comienzos del siglo XX, mientras La Habana reclama su devolución. Por ahora, el Pentágono no ha comunicado ataques con drones contra ese enclave ni ha anunciado una operación ofensiva relacionada con las maniobras recientes. Las causas específicas que motivaron las pruebas siguen sin detallarse públicamente.