Rafael Quero Silva, excomandante de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) en el estado Lara, fue deportado de Estados Unidos el pasado 18 de agosto tras un proceso migratorio relacionado con acusaciones de violaciones de derechos humanos durante la represión de protestas antigubernamentales en Venezuela. El exmilitar había sido señalado por presuntas torturas contra manifestantes detenidos en 2013 y 2014.
Quero Silva fue detenido por autoridades migratorias estadounidenses en febrero de 2025. Posteriormente, un juez determinó que había participado en violaciones de derechos humanos en Venezuela y ordenó su salida del territorio estadounidense.
El caso del excomandante venezolano había llamado la atención años antes, cuando fue localizado en Miami después de que ciudadanos venezolanos lo reconocieran trabajando como extra en producciones de televisión.
Víctimas venezolanas demandaron al exmilitar en Florida
Cinco venezolanos que fueron detenidos durante las protestas antigubernamentales de 2013 y 2014 presentaron una demanda civil contra Quero Silva en Florida. Los demandantes lo acusan de haber ordenado, autorizado y supervisado abusos contra manifestantes y detenidos.
Según la denuncia, las víctimas sufrieron golpes, amenazas, humillaciones y privación de necesidades básicas como agua, alimentos y sueño durante su detención.
La acción judicial representa un caso relevante para víctimas venezolanas que buscan llevar ante tribunales estadounidenses a antiguos integrantes de las fuerzas de seguridad de Venezuela señalados por abusos durante episodios de represión política.
Acusaciones relacionadas con la represión en Venezuela
Las denuncias contra Quero Silva están vinculadas con las protestas ocurridas en Venezuela durante 2013 y 2014, cuando miles de ciudadanos salieron a las calles contra el gobierno venezolano.
Durante ese período, organizaciones de derechos humanos documentaron denuncias de abusos cometidos por cuerpos de seguridad contra participantes en las manifestaciones.
El exmilitar, como antiguo jefe de la Guardia Nacional Bolivariana en Lara, fue señalado por los demandantes como una figura con responsabilidad dentro de la cadena de mando durante esos operativos.
Un proceso judicial seguido por la comunidad venezolana
La deportación de Quero Silva se produjo después de que un juez estadounidense determinara su participación en hechos considerados violaciones de derechos humanos y ordenara su salida del país.
Hasta el momento, no se han divulgado públicamente detalles adicionales sobre su destino después de la deportación ni sobre posibles acciones legales posteriores.
El caso forma parte de los esfuerzos de víctimas venezolanas para buscar justicia fuera de Venezuela, donde denuncian dificultades para obtener respuestas judiciales por hechos ocurridos durante años de conflictos políticos y protestas.
La situación también refleja la atención que mantienen comunidades de inmigrantes venezolanos en Estados Unidos sobre la presencia de antiguos funcionarios vinculados a organismos de seguridad señalados por represión. La demanda presentada en Florida abre un precedente para futuras acciones legales contra personas acusadas de abusos cometidos durante períodos de crisis política en Venezuela.