La familia de Rafael Del Pino Siero volvió a exigir justicia por su muerte en una prisión cubana y reclama el pago de una indemnización que actualmente supera los 626 millones de dólares.
El caso tomó fuerza otra vez tras la acusación presentada en Estados Unidos contra Raúl Castro y otros implicados por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
Rafael Del Pino Siero era ciudadano estadounidense, veterano de la Segunda Guerra Mundial y antiguo amigo de Fidel Castro.
Ambos coincidieron en la Universidad de La Habana durante la década de 1940, cuando mantenían una relación cercana y compartían ideas políticas.
Con el tiempo, Del Pino rompió con el movimiento liderado por Castro. Según su familia, decidió alejarse al notar la influencia soviética dentro del grupo revolucionario. Antes de eso, había viajado a México en 1956 para apoyar la organización de la lucha contra Fulgencio Batista.
Después regresó a Miami y comenzó a denunciar públicamente el avance del comunismo en Cuba. También habló con medios de comunicación estadounidenses sobre el rumbo que tomaba la revolución cubana.
La familia asegura que el gobierno cubano organizó una operación para capturarlo. Según documentos judiciales y testimonios citados en el caso, un conocido suyo lo convenció de viajar a Cuba con la supuesta misión de rescatar a una familia perseguida por el régimen.
Del Pino salió de Florida el 25 de julio de 1959. Al aterrizar en una carretera cerca de La Habana, fue interceptado por militares y agentes de la Policía Nacional Revolucionaria.
Según el relato familiar, intentó escapar en el avión, pero la aeronave recibió disparos y terminó incendiándose. Del Pino sobrevivió con heridas graves y quemaduras.
Posteriormente enfrentó un juicio militar que, de acuerdo con la familia, duró menos de nueve horas. Aunque la Fiscalía pidió la pena de muerte, fue condenado a 30 años de cárcel.
Pasó casi dos décadas preso en Cuba. Sus familiares afirman que sufrió torturas, aislamiento y maltratos durante ese tiempo. Su hija, Milagros Suárez, nació después de su captura y solo tuvo contacto con él mediante cartas enviadas desde prisión.
En 1977, la familia esperaba su posible liberación debido a conversaciones sobre la salida de presos políticos hacia EEUU. Sin embargo, días después las autoridades cubanas informaron que Del Pino había muerto por ahorcamiento. La familia rechazó esa versión y sostiene que fue asesinado.
En 2008, un jurado de Miami-Dade otorgó cerca de 253 millones de dólares a los hijos de Del Pino en una demanda civil contra Cuba. La sentencia fue renovada en 2021 con intereses acumulados, elevando el monto total reclamado a más de 626 millones de dólares.
Hasta ahora, la familia no ha logrado cobrar el dinero. Sus abogados continúan buscando activos vinculados al gobierno cubano en el extranjero para intentar ejecutar el fallo judicial.