Foto oficial expone por error datos personales de Raúl Castro y Díaz-Canel
El incidente ocurrió cuando Raúl acudió a un evento por la campaña “Mi firma por la Patria”
Una fotografía divulgada por la Presidencia de Cuba expuso datos personales de Raúl Castro, Miguel Díaz-Canel y otros altos cargos del régimen durante el acto oficial del 1 de Mayo, celebrado frente a la embajada de Estados Unidos en La Habana, como parte de una campaña política contra Washington.
El incidente ocurrió cuando Raúl Castro, de 94 años, mostró ante las cámaras el libro de la iniciativa “Mi firma por la Patria”. La campaña fue presentada por el aparato propagandístico del régimen como una supuesta demostración de respaldo popular en medio de las tensiones con el gobierno estadounidense.
Datos personales expuestos en acto oficial en La Habana
En la primera página del documento se aprecia una planilla de recogida de firmas. Según la versión oficial, la campaña habría reunido más de 6 millones de rúbricas. Los primeros espacios del registro fueron ocupados, aparentemente, por figuras de la cúpula del poder.
La imagen deja ver nombres completos, firmas manuscritas y números de carné de identidad. La lectura no puede verificarse por completo debido al ángulo de la fotografía, las sombras y la superposición de trazos. Aun así, varios nombres resultan identificables.
Entre los registros visibles aparecen Raúl Castro Ruz, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Roberto Morales Ojeda y Salvador Valdés Mesa. También se distinguen Gerardo Hernández Nordelo, Antonio Guerrero Rodríguez y Aylín Álvarez García, entre otros funcionarios y figuras afines al régimen.
Por tratarse de información sensible, no se reproducen aquí los números de identidad ni las firmas que quedaron expuestas. El hecho, sin embargo, evidencia un manejo descuidado de datos personales en una actividad pública organizada por las propias estructuras del poder.
Dudas sobre la validez de algunos registros
En el caso de Salvador Valdés Mesa, la planilla parece mostrar solo una parte de su número de carné. Ese detalle deja interrogantes sobre la formalidad del registro, aunque la calidad de la imagen impide llegar a una conclusión definitiva.
La jornada también permitió ver otra vez a Raúl Castro, quien no aparecía públicamente desde enero. El exgobernante acudió al acto acompañado por dirigentes cercanos y miembros de su seguridad, incluido su nieto, conocido como “El Cangrejo”, integrante de su escolta.
Al llegar, Raúl Castro se apoyó en José Ramón Machado Ventura, de 95 años, otra figura histórica del castrismo. La escena reforzó la imagen de una dirigencia envejecida que aún conserva influencia en las principales decisiones políticas de la Isla.
Ausencias que generan suspicacias en la cúpula cubana
La primera página del libro, al parecer destinada a los altos cargos, no muestra de forma legible al primer ministro Manuel Marrero Cruz ni a Óscar Pérez-Oliva Fraga, sobrino nieto de Fidel Castro y primer viceministro del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera.
Esa ausencia ha generado preguntas entre observadores y usuarios en redes. Algunos apuntan a posibles viajes o problemas de agenda. Otros especulan, sin pruebas públicas, sobre una decisión política no explicada o sobre posibles contactos para evitar figurar en una campaña de abierta confrontación con Estados Unidos.
En Cuba, el número de carné de identidad puede servir para cruzar información personal en registros estatales. Ese dato identifica a cada ciudadano y puede vincularse con trámites administrativos, direcciones, contratos de servicios, operaciones bancarias y otros expedientes bajo control oficial.
El riesgo se agrava por la centralización de la información en manos del Estado y por el papel del Ministerio del Interior en los sistemas de vigilancia interna. A ello se suman presuntas filtraciones atribuidas a entidades estatales como Etecsa, que podrían incluir teléfonos y direcciones, aunque ese material debe tratarse como no verificado y de uso ilícito.



