Un petrolero que transporta unas 40.000 toneladas de diésel ruso continúa navegando por el Atlántico Norte sin un puerto de descarga confirmado, según datos de seguimiento marítimo del 30 de octubre de 2026.
El buque Agioi Fanendes, que tenía previsto llegar a Nueva York, mantiene abierto su destino en medio de cuestionamientos legales en Estados Unidos. Esta situación ha generado especulaciones sobre una posible llegada a Cuba, país afectado por una profunda crisis energética.
La plataforma marítima Rynda registró a la embarcación a las 19:04 UTC del viernes, en una posición aproximada de 57,1 grados de latitud norte y 20,8 grados de longitud oeste. El barco avanzaba a una velocidad de 11,2 nudos y mantenía en su sistema de identificación la indicación “To be nominated”, que significa que el destino está pendiente de designación.
El Agioi Fanendes navega bajo bandera de Malta y es gestionado por la compañía griega Eastern Mediterranean Maritime (EASTMED). La embarcación partió del puerto ruso de Primorsk con una llegada prevista al complejo portuario de Nueva York y Nueva Jersey para el 7 de noviembre. Sin embargo, su itinerario quedó sin confirmar tras las controversias surgidas alrededor de la importación de combustible ruso.
¿Podría llegar a Cuba el petrolero con diésel ruso?
La posibilidad de que el cargamento termine en territorio cubano fue planteada por el portal especializado OilPrice.com. No obstante, hasta el momento no existen evidencias de que la naviera haya recibido instrucciones para dirigirse hacia la isla. La posición reportada del buque tampoco permite establecer que tenga como destino algún puerto cubano.
Un eventual suministro representaría un alivio temporal para el sistema eléctrico nacional. El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, reconoció que las reservas de diésel y fuel oil se agotaron en mayo. Además, indicó que Cuba necesita unas 1.600 toneladas diarias de diésel para sostener parte de la generación eléctrica.
Presiones legales en Estados Unidos complican el destino del cargamento
El senador demócrata Richard Blumenthal cuestionó la operación mediante una carta enviada el 27 de octubre a EASTMED. El legislador recordó que una ley aprobada en 2022 prohíbe las importaciones estadounidenses de petróleo y derivados rusos. También exigió identificar a las empresas involucradas y fijó el 31 de octubre como plazo para recibir respuestas.
La controversia surge pese a que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) emitió el 9 de octubre la Licencia General 135, que permite determinadas transacciones relacionadas con el diésel ruso. Blumenthal considera que esa autorización administrativa no elimina las restricciones establecidas por el Congreso estadounidense.
Antecedentes de envíos de combustible ruso hacia Cuba

Los antecedentes muestran que un cargamento anunciado no siempre termina llegando a territorio cubano. El petrolero Anatoli Kolodkin arribó a Matanzas a finales de marzo con 100.000 toneladas de crudo Urals. Según declaraciones del embajador cubano en Moscú, aquel suministro contribuyó a reducir los apagones durante aproximadamente dos semanas.
Otros buques modificaron sus itinerarios antes de llegar a Cuba. El Universal terminó desviándose hacia Brasil después de permanecer más de 21 días en el Atlántico, mientras que el Sea Horse puso rumbo a Trinidad y Tobago. Ambos casos reflejan la incertidumbre que rodea los suministros energéticos destinados a la isla.
Por su parte, el viceprimer ministro ruso Alexandr Nóvak anunció que Moscú preparaba un cuarto envío de diésel hacia Estados Unidos para el 28 de octubre, tras informar que otros tres buques viajaban hacia ese país. Mientras continúan estos movimientos comerciales, el Agioi Fanendes permanece sin destino confirmado y no hay información oficial que permita asegurar su llegada a Cuba.