La nueva tarifa del gas manufacturado comenzó a aplicarse este mes en La Habana, donde más de 280.000 clientes residenciales deberán pagar casi el doble por el llamado “gas de la calle”. El incremento, establecido mediante la Resolución 156/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios, elevó el costo de 2,50 a 4,97 pesos cubanos por metro cúbico.
La Empresa de Gas Manufacturado de Cupet informó que el consumo correspondiente a agosto será facturado con el nuevo precio y cobrado en septiembre. La entidad recomendó a sus clientes revisar las cuentas y mantener actualizados los pagos, mientras algunos usuarios expresaron dudas sobre la facturación y la correcta lectura de los contadores.
Nueva tarifa del gas manufacturado en La Habana
La escala establece importes diferentes según el número de integrantes del núcleo familiar. Los hogares de hasta dos personas pagarán 99,40 CUP por 20 metros cúbicos. Las familias de tres a cinco integrantes abonarán 298,20 pesos por 60 metros cúbicos.
Para los núcleos con seis o más personas, el importe previsto será de 397,60 CUP por un consumo de 80 metros cúbicos. El aumento llega en un contexto de pérdida del poder adquisitivo y encarecimiento de alimentos y otros combustibles utilizados por las familias cubanas.
Las reacciones en redes sociales mostraron malestar, pero también diferencias entre quienes disponen de gas manufacturado y quienes dependen de otras fuentes para cocinar. Algunos usuarios señalaron que, pese al incremento, contar con este servicio sigue siendo una ventaja frente a las dificultades existentes en otras provincias.
Cubanos comparan el gas de la calle con carbón y gas licuado
Una internauta señaló que preferiría pagar alrededor de 400 pesos mensuales por gas manufacturado antes que desembolsar 45 dólares por una balita de gas licuado. Otra calculó que un consumo de 60 metros cúbicos representaría cerca de 300 pesos y afirmó que disponer de ese servicio garantizaría la preparación diaria de alimentos en su hogar.
Otros testimonios reflejaron una situación muy distinta fuera de La Habana. Residentes mencionaron las dificultades para conseguir gas en Santiago de Cuba, incluso utilizando divisas. Una usuaria explicó que debe comprar un saco de carbón por 1.500 pesos y utilizar leña para cocinar.
También aparecieron comentarios que cuestionaron el incremento ante el elevado precio de los alimentos y los bajos ingresos. “Si no tenemos qué cocinar, ¿qué gas van a cobrar?”, escribió una usuaria, mientras otros señalaron que cada aumento añade presión a la economía de los hogares.
Usuarios cuestionan facturación y calidad del servicio
Algunas críticas no se limitaron al precio. Usuarios reclamaron que el aumento venga acompañado de un suministro adecuado y cuestionaron posibles problemas relacionados con la lectura del consumo. Un residente pidió que, si deben pagar más, no disminuya la presión del gas durante determinados horarios.
El reajuste coloca así el metro cúbico de gas manufacturado en 4,97 pesos y comenzará a reflejarse en los pagos de septiembre. Mientras algunos habaneros consideran que el servicio continúa siendo más accesible que otras alternativas, las reacciones también evidencian la desigual disponibilidad de combustibles para cocinar entre La Habana y otras zonas del país.