Gobierno de Trump ofrece al régimen usar internet de Starlink de Elon Musk
La oferta ocurre en medio del deterioro del servicio de internet en la isla, altos costos para los usuarios y un control estatal con censura
El gobierno de Estados Unidos propuso recientemente a las autoridades de Cuba facilitar acceso a internet satelital mediante el sistema Starlink, durante una reunión celebrada en La Habana con funcionarios del régimen.
La oferta ocurre en medio de un contexto marcado por el deterioro del servicio de internet en la isla, altos costos para los usuarios y un control estatal que limita tanto el acceso como el contenido disponible.
De acuerdo con reportes periodísticos, la delegación estadounidense estuvo integrada por representantes del Departamento de Estado, quienes sostuvieron encuentros con altos funcionarios cubanos, entre ellos Raúl Guillermo Rodríguez Castro.
Durante la reunión se planteó la posibilidad de habilitar conexión satelital en el país, aunque no se informó públicamente cuál fue la respuesta oficial del gobierno cubano.
El servicio Starlink, desarrollado por Elon Musk, ya tiene cobertura técnica en la isla, pero no puede operar legalmente debido a restricciones impuestas por el Estado.
En Cuba, el acceso a internet está monopolizado por Etecsa, lo que impide la entrada de proveedores independientes. Además, según reportes, las autoridades confiscan equipos satelitales que ingresan al país sin autorización.
El servicio de internet en la isla presenta múltiples deficiencias: baja velocidad, interrupciones frecuentes y tarifas elevadas en comparación con otros países de América Latina.
A esto se suma que, al estar bajo control estatal, el acceso puede ser restringido en momentos de tensión social, como ocurrió durante protestas, cuando el gobierno limitó o suspendió la conectividad.
El problema se agrava por la crisis energética que atraviesa el país. Los apagones prolongados afectan directamente la estabilidad del servicio, ya que las redes de telecomunicaciones dependen del suministro eléctrico. Esto genera cortes constantes que dificultan la comunicación, el trabajo y el acceso a información.
En este escenario, la propuesta de acceso satelital surge como una alternativa para mejorar la conectividad, especialmente entre sectores jóvenes que han demandado mejores condiciones.
Durante protestas recientes, estudiantes reclamaron precios más bajos y mayor calidad en el servicio, lo que evidenció el descontento generalizado.
Sin embargo, el modelo de control estatal limita cualquier apertura en este sentido. El gobierno cubano ha mantenido su política de centralizar las telecomunicaciones, priorizando el control de la información.
Esto ha impedido la comercialización de tecnologías como Starlink, pese a que algunos ciudadanos han logrado utilizar el servicio mediante equipos introducidos de forma irregular.
El dispositivo Starlink Mini, por ejemplo, ha facilitado este uso informal debido a su tamaño compacto. En otros países, ofrece velocidades de hasta 150 Mbps con planes mensuales relativamente accesibles, lo que contrasta con las condiciones en Cuba.
La propuesta estadounidense se da en un momento de crisis económica en la isla, caracterizada por escasez de recursos básicos.
Aunque el acceso a una conexión más estable podría aliviar parte de las limitaciones actuales, su implementación depende de decisiones políticas que, hasta ahora, han priorizado el control estatal sobre la expansión del servicio.



