La Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, ubicada en Matanzas, volvió a sufrir una desconexión la noche del martes 20 de octubre, apenas 24 horas después de reincorporarse al Sistema Electroenergético Nacional (SEN). La avería dejó nuevamente fuera de funcionamiento a una de las principales instalaciones generadoras de Cuba, en medio de una crisis energética marcada por extensos apagones. La planta consiguió restablecer su conexión durante la madrugada de este miércoles.
La Unión Eléctrica de Cuba (UNE) informó que la unidad salió de servicio a las 10:11 p.m. del martes por razones que todavía estaban pendientes de identificar. Su entrada anterior había ocurrido a las 10:06 p.m. del lunes 19, por lo que permaneció conectada aproximadamente 24 horas y cinco minutos. Tras seis horas y 25 minutos de interrupción, volvió a sincronizar a las 4:36 a.m. del miércoles.
Guiteras acumula averías pese a las reparaciones de octubre
El nuevo incidente se suma a las dificultades técnicas registradas este mes en la instalación matancera. Los días 4, 9 y 14 de octubre se produjeron problemas que obligaron a detener sus operaciones. Las fallas afectaron distintos componentes relacionados con la circulación de vapor y el funcionamiento de la caldera, lo que exigió sucesivas intervenciones de los equipos de mantenimiento.
La avería del 14 de octubre estuvo relacionada con un salidero en el economizador, acompañado por afectaciones en el recalentador de baja temperatura. Durante los días posteriores, los especialistas sustituyeron 11 segmentos de tubería y ejecutaron pruebas hidráulicas y neumáticas. Aunque esos trabajos permitieron preparar una nueva puesta en marcha, la unidad volvió a detenerse después de poco más de un día conectada.
La inestabilidad de Guiteras no comenzó en octubre. A finales de septiembre, la central también quedó fuera del sistema eléctrico pocas horas después de reincorporarse, debido a una avería en la zona de los quemadores.
¿Por qué la termoeléctrica Antonio Guiteras sigue presentando fallas?
El deterioro acumulado constituye uno de los principales problemas de la instalación. Inaugurada en 1988, la Guiteras lleva años enfrentando dificultades técnicas y necesidades de mantenimiento. Según los reportes sobre su estado, no recibe una reparación capital desde 2010, una situación que complica la recuperación sostenida de su capacidad de generación.
Antes de la desconexión del martes, el director general de la central, Román Pérez Castañeda, había informado que la unidad entregaba aproximadamente 150 megavatios (MW). La cifra equivale a menos de la mitad de su capacidad nominal de 316 MW. Por tanto, incluso cuando consigue incorporarse al sistema, su contribución permanece limitada por las condiciones técnicas existentes.
Los registros recopilados durante 2026 reflejan al menos 17 salidas no programadas de la planta. Entre los episodios anteriores figura una desconexión ocurrida en julio, cuando logró mantenerse generando durante apenas 26 minutos. La frecuencia de estas interrupciones evidencia las dificultades para conseguir un funcionamiento estable mediante reparaciones parciales.
Apagones en Cuba continúan pese al regreso de Guiteras
La situación resulta especialmente complicada por el déficit de generación que atraviesa el país. Durante el martes, la disponibilidad eléctrica nacional rondaba los 920 MW frente a una demanda de aproximadamente 2.820 MW. Esa diferencia explica la persistencia de cortes prolongados en numerosas localidades, donde los residentes enfrentan dificultades para conservar alimentos, bombear agua y desarrollar sus actividades habituales.
En provincias como Matanzas y Pinar del Río se han reportado interrupciones superiores a las 70 y 90 horas en determinados circuitos. La falta de electricidad también afecta el abastecimiento de agua potable, debido a la dependencia de estaciones de bombeo y otros equipos. Estos problemas amplían el impacto de las averías más allá del servicio eléctrico.
En Pinar del Río, la crisis alcanzó niveles especialmente graves durante octubre. Algunas comunidades acumularon más de 90 horas sin electricidad, mientras las dificultades para operar las estaciones de bombeo comprometieron el abastecimiento de agua potable.
La reincorporación de Guiteras representa un aporte a la generación nacional, pero no garantiza una reducción sostenida de los apagones. Mientras la central continúe presentando fallas recurrentes, su capacidad para estabilizar el sistema seguirá siendo incierta. El nuevo episodio vuelve a plantear la necesidad de soluciones de mantenimiento duraderas frente al deterioro de la infraestructura energética cubana.