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ICE detiene a padre de marine: “Lo que hacemos por este país y cómo nos tratan”

El joven ya había iniciado la regularización migratoria de sus padres, que llevan casi tres décadas y no tienen antecedentes penales

La detención del padre de un joven marine estadounidense en Florida expuso una vez más la inhumanidad de las políticas migratorias en Estados Unidos, así como los criterios utilizados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

En los últimos meses, la agencia estadounidense ha arrestado a migrantes sin antecedentes penales y con procesos migratorios en curso, incluidos familiares directos de militares en servicio activo.

El pasado domingo, Tirso Alonso, padre de Christopher Alonso, un marine de 19 años, fue detenido en West Palm Beach cuando se dirigía a la iglesia después de desayunar con su familia.

La detención ocurrió durante una parada de tráfico realizada por agentes de inmigración que se movilizaban en un vehículo sin identificación. En ese momento, Christopher se encontraba en una base militar en Carolina del Sur.

Días después del arresto, el joven relató a WLFX el impacto emocional del suceso tras recibir la llamada de su madre.

“Lo esposaron. No le dieron ninguna razón. Creemos que mi padre fue discriminado racialmente”, declaró. Según explicó, su padre ha vivido durante casi 30 años en EEUU y no tiene antecedentes penales.

Christopher y sus hermanos, incluido el menor de siete años, son ciudadanos estadounidenses. Sus padres, ambos nacidos en México, no cuentan con la ciudadanía. Los niños estuvieron presentes durante la detención y presenciaron el momento en que su padre fue arrestado.

“No sabemos por qué solo se llevaron a mi papá y no a mi mamá. Lo más probable es que fuera porque había niños pequeños allí, asustados y llorando todo el tiempo”, señaló el marine.

Antes del arresto, Christopher había solicitado el programa Parole in Place (PiP) para sus padres, un permiso humanitario que permite a familiares inmediatos de militares permanecer legalmente en el país mientras se resuelve su estatus migratorio.

La solicitud no había sido aprobada al momento de la detención. De acuerdo con datos del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), el trámite tarda en promedio cuatro meses y cerca del 61 % de las solicitudes fueron aprobadas el año fiscal pasado.

No obstante, un portavoz indicó que el gobierno de Trump busca restringir lo que considera un “abuso” de estos programas, dejando a muchas familias en una situación de vulnerabilidad, a pesar de que muchos migrantes se enlistan al ejército o la marina únicamente por esa razón.

El arresto de Tirso Alonso dejó a la familia en una crisis emocional y económica, ya que él es el único proveedor del hogar.

Inicialmente, fue trasladado a un centro de detención en Riviera Beach y posteriormente enviado al centro Alligator Alcatraz, donde se le asignó un número de detenido. Sus familiares informaron que no ha tenido acceso a visitas y que ha sido difícil encontrar un abogado que acepte el caso de manera gratuita.

Ante la falta de recursos para costear defensa legal, la familia recurrió a GoFundMe para solicitar apoyo. A pesar de la situación, mantienen la esperanza de reencontrarse.

“(Mi papá) se esfuerza por mantenerse fuerte. Le reza a Dios todos los días para poder volver a casa y reunirse con nosotros”, dijo Christopher.

El caso se suma a otros similares en los que militares y veteranos han denunciado la detención o deportación de padres, esposas o hijos, pese a haber servido o servir al país, como el caso de un militar pro-Trump que vio deportada a su esposa, lo que consideró una “traición” del gobierno que él mismo apoyó a pesar de sus constantes amenazas contra los migrantes.

Organizaciones de derechos humanos han advertido que ICE ha intensificado operativos basados en perfiles raciales, especialmente contra comunidades latinas, incluso en contextos cotidianos como paradas de tráfico o salidas familiares.

Además, los centros de detención migratoria han sido objeto de denuncias por condiciones deficientes, falta de acceso a abogados, atención médica limitada y restricciones a las visitas, lo que ha generado protestas en varias ciudades del país.

Para Christopher Alonso, su servicio militar tenía un doble significado. Su testimonio refleja el impacto de una política migratoria más estricta que castiga incluso a familias que han demostrado lealtad y servicio a EEUU.

“Es realmente difícil saber lo que hacemos por este país, por el gobierno, y cómo nos tratan. Es realmente duro”, lamentó.

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