Una madre cubana acudió a redes sociales para denunciar un vergonzoso hecho ocurrido en San Miguel del Padrón, La Habana, donde un niƱo fue asaltado la maƱana del lunes 24 de febrero mientras se dirigĆa a su escuela.
Según la publicación de Nanette Ortiz, la situación fue un claro ejemplo de los riesgos que atraviesan los menores en la Isla debido al aumento de la inseguridad y la falta de protección por parte de las autoridades.
La mujer indicó que su hijo salió de casa a las 11 de la maƱana con destino a la Secundaria BĆ”sica Alejandro Herrera, ubicada en la intersección de la calle 4ta y el Callejón de los Rizos, en el reparto La Corea, San Miguel del Padrón. Poco despuĆ©s, la maestra del niƱo se comunicó con ella para informarle que el menor habĆa sido vĆctima de un asalto a pocos metros de la escuela.
āLe robaron la mochila y le tiraron los libros en la calleā, detalló la madre, quien tambiĆ©n aclaró que el niƱo no sufrió heridas fĆsicas, aunque sĆ un gran impacto emocional tras lo ocurrido.

Notablemente afectada por el incidente, Ortiz expresó su indignación en su post de Facebook, cuestionando hasta dónde iba a llegar la inseguridad en la Mayor de las Antillas.
āĀ”Hasta dónde la delincuencia! Hoy le sucedió al mĆo, maƱana puede ser el tuyoā. TambiĆ©n cuestionó la falta de seguridad para los menores en la Isla: āĀæYa no hay seguridad para que nuestros hijos vayan a la escuela? ĀæHoy fue la mochila, maƱana quĆ© serĆ”?ā, agrego.
Su denuncia rÔpidamente generó reacciones en las redes sociales, con múltiples muestras de apoyo y solidaridad.
Algunos usuarios incluso ofrecieron donarle una nueva mochila al niño, mientras que otros expresaron su preocupación por el aumento de la criminalidad en Cuba y la aparente inacción de las autoridades para contenerla.
El caso se suma a otros reportes recientes de asaltos a menores y adolescentes en la Isla, donde los ladrones buscan apropiarse de mochilas, celulares y objetos de valor.
En abril pasado, por ejemplo, una anciana pidió ayuda en La Habana para localizar a un joven que asaltó a su nieto y a un amigo suyo a las afueras de su casa, amenazÔndolos con un arma blanca para quitarles sus teléfonos móviles.
DĆa a dĆa, las redes sociales se han convertido en un reflejo de la creciente ola delictiva en el paĆs. Los ciudadanos denuncian robos, asaltos y hechos violentos que contrastan con la imagen de seguridad que intentan proyectar los medios oficialistas.