El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó nuevas críticas contra el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, a quien responsabilizó de dificultar el diálogo entre Brasilia y Washington. Durante una visita el viernes 7 de agosto al Instituto Nacional de Pesquisas Espaciais, en São José dos Campos, Lula calificó al funcionario como “latinoamericano frustrado” y cuestionó su política hacia varios países de la región.
“Rubio odia Cuba, odia Colombia y odia Brasil”, afirmó el mandatario brasileño, según declaraciones recogidas por Associated Press. Lula también lo calificó de “bolsonarista”, en referencia a su cercanía política con sectores vinculados al expresidente Jair Bolsonaro. La afirmación sobre el supuesto “odio” corresponde a una acusación política de Lula y no a un hecho comprobado sobre las motivaciones personales de Rubio.
Lula diferencia a Trump de Marco Rubio
El presidente brasileño intentó separar sus críticas a Rubio de su relación con Donald Trump. Aseguró que el mandatario estadounidense lo ha tratado con respeto y sostuvo que él responde de la misma manera. Según Lula, existen posibilidades de entendimiento directo entre ambos gobiernos, pero la actuación del Departamento de Estado estaría complicando esas negociaciones.
Lula y Trump se reunieron el 7 de mayo en la Casa Blanca para discutir comercio y aranceles. Xinhua informó entonces que Trump calificó el encuentro como positivo y que ambas partes acordaron mantener conversaciones sobre los asuntos pendientes. Sin embargo, las relaciones volvieron a deteriorarse durante las semanas posteriores.
Aranceles aumentan la tensión entre Brasil y Estados Unidos
En junio, Lula acusó a Washington de actuar de manera contradictoria con las conversaciones comerciales. La disputa escaló en julio, cuando Estados Unidos anunció nuevas tarifas sobre productos brasileños. Rubio responsabilizó al Gobierno de Lula y afirmó que Brasil no había negociado “de buena fe”.
Brasilia rechazó esa posición y calificó las medidas estadounidenses como injustificadas. El Gobierno brasileño planteó posibles respuestas mediante su legislación de reciprocidad y mecanismos de la Organización Mundial del Comercio, mientras continuaba aumentando la tensión entre ambas administraciones.
El conflicto también alcanzó el terreno diplomático. Estados Unidos revocó la visa de la embajadora brasileña Maria Luiza Ribeiro Viotti después de que Brasil negara la entrada a dos funcionarios estadounidenses. Al mismo tiempo surgieron diferencias por la acreditación de Daniel Perez, confirmado por el Senado como próximo embajador estadounidense en Brasil.
Cuba también aparece en las diferencias entre Lula y Rubio
Las posiciones sobre Cuba constituyen otro punto de choque. El Gobierno de Lula ha rechazado medidas estadounidenses contra La Habana y defendido el diálogo con el Gobierno cubano. En mayo, el canciller Mauro Vieira aseguró que Lula había abordado directamente con Trump asuntos relacionados con la política estadounidense hacia la Isla.
Rubio, por su parte, mantiene una línea dura frente al régimen cubano y ocupa un papel central en la estrategia regional de la Administración Trump. Las nuevas declaraciones de Lula reflejan así una disputa que combina comercio, política latinoamericana, relaciones diplomáticas y diferencias sobre Cuba, mientras el presidente brasileño intenta conservar un canal directo de negociación con Trump.