Marco Rubio exige cambios en la cúpula castrista
Asegura que Cuba enfrenta una crisis económica estructural, sostenida por el colapso de un modelo obsoleto
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que el régimen cubano debe poner en manos de nuevos líderes el manejo de la economía, pues considera que la gestión actual ha convertido a Cuba en un “desastre”.
Durante una rueda de prensa en el Despacho Oval, Rubio fue interrogado sobre el futuro de Cuba, tema que ha sido reiteradamente abordado por el presidente Donald Trump en las últimas semanas.
Crisis económica en Cuba
En su intervención, Rubio aseguró que Cuba enfrenta una crisis económica estructural, sostenida por el colapso de un modelo que se ha mantenido gracias a los subsidios de la antigua Unión Soviética y, más recientemente, de Venezuela.
Sin embargo, los tiempos de apoyo externo han terminado, y la situación económica del país ha empeorado considerablemente.
“Es una economía disfuncional, que ha sobrevivido gracias a subsidios externos. Pero ya no reciben esos apoyos, y están en serios aprietos”, explicó Rubio, enfatizando que el régimen cubano necesita nuevos líderes que sepan manejar la economía.
Estados Unidos exige la salida de Díaz-Canel
Las declaraciones de Rubio parecen coincidir con los informes de los medios estadounidenses, que citan fuentes cercanas al Departamento de Estado, sugiriendo que Estados Unidos estaría exigiendo la renuncia de Miguel Díaz-Canel como condición para continuar con las negociaciones.
Según reportes del New York Times y Miami Herald, Washington considera que la figura de Díaz-Canel ha sido un obstáculo para las reformas necesarias en Cuba, señalando su fidelidad al castrismo como un impedimento para el cambio.
En ese sentido, Trump añadió que Cuba “está en muy mal estado” y que el país se encuentra en conversaciones con Rubio sobre posibles acciones. El presidente estadounidense destacó que se está buscando una solución pacífica para evitar el caos, pero que no se descartan otras medidas si las negociaciones no avanzan.
Sería un paso simbólico sin cambios en el régimen
Aunque la posible salida de Díaz-Canel sería un paso importante, funcionarios estadounidenses han aclarado que esta medida no implicaría una transformación total en el sistema político cubano. En cambio, se vería como un gesto simbólico que permitiría a Estados Unidos tomar el control de las negociaciones, mostrando su poder en el proceso.
Para algunos sectores del exilio cubano, la falta de cambios profundos podría ser decepcionante. Sin embargo, en Washington se considera que la salida de Díaz-Canel podría ser una muestra de la disposición del régimen cubano a cooperar con los Estados Unidos, aunque no implique la reforma completa del sistema castrista.



